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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.

martes, 30 de julio de 2013

HYDORAH

Ya han pasado por este blog varios de los juegos de Locomalito, así que a continuación voy a mostrar uno de los que más disfruté de obra suya, llamado Hydorah, un clásico matamarcianos en dos dimensiones de desplazamiento horizontal como podría ser R-Type, entre otros.
En el menú principal tenemos una serie de opciones para cambiar teclado, pantalla completa y demás cosas que conviene mirar para poder jugar cómodos. Una vez hecho esto, estamos listos para despegar.

Los botones son simples a más no poder, tan solo tenemos los cuatro botones de dirección, uno para disparar y otro para disparar bombas, aunque estas son limitadas. Dejando pulsado el primer botón de acción nuestra nave disparará una ráfaga de proyectiles cual ametralladora, que usaremos para eliminar un primer grupo de enemigos.

Estos primeros enemigos van en fila, destruirlos todos dejarán una bola de color verde que debemos recoger. Al hacerlo no notaremos ninguna mejoría en el juego, al menos no de momento. Si llegamos a conseguir 5 de esas bolas verdes (indicado en el juego en la parte inferior el número que poseemos actualmente) nuestro disparo mejorará, cambiando de un frágil ataque en línea a un potente ataque en línea, capaz de derribar enemigos antes. 
Cuando lleguemos a poseer 10 de estas bolas verdes (perderemos una si nos matan alguna vida) el disparo evolucionará a su forma final, siendo en este caso un disparo aún más potente. Si bien este tipo de ataque es realmente simple (solo aumenta su fuerza), con el tiempo descubriremos otros que tienen otra forma de actuar como dividirse por ejemplo.

Los otros indicadores que son una bola roja, un rayo y una flecha hacen referencia al arma secundaria (de la que en un principio no tendremos y de ahí el “???”), número de bombas y velocidad de la nave respectivamente. Algunos grupos de enemigos dejarán más bolas verdes y otros especiales (no tardaremos en reconocerlos) dejarán bombas o una mejora de velocidad, con un máximo de tres para ambos.

Existe un quinto objeto que no tiene indicación hasta que lo hemos cogido, es el escudo (Shield), que nos ofrecerá protección aguantando el próximo golpe que nos den, ya que cualquier impacto contra un enemigo, una bala o el propio suelo/techo nos harán perder una vida. 
A lo largo del nivel iremos pasando por diversos retos que el creador nos ha puesto, como un grupo de rocas puestas por la que los puede costar abrirnos paso, enemigos muy variados u otras acciones que nos pueden sorprender si es la primera vez que jugamos.

Llegado al final del juego aparecerá nuestro primer jefe final; un robot de grandes dimensiones con cierta cantidad de ataques que por lo general suelen mejorar o cambiar cuando sufre ciertos daños. Buscaremos el mejor sitio para esquivar sus proyectiles mientras atacamos a su punto débil y lo destruiremos, superando así el nivel y ganando algo nuevo: El arma secundaria.

El arma secundaria ofrece algún tipo de ayuda que no hacía la principal. En este caso una bomba (clásica en este tipo de juegos) para poder eliminar a enemigos que están en la tierra pero que no podemos acceder por el terreno o por otros enemigos. 
A partir de este momento empezarán a aparecer también bolas rojas para incrementar la potencia de estas bombas o aumentar el número que podemos tener en pantalla. Huelga decir que cuando los enemigos sueltan estas mejoras aparecerán verdes y rojas, cambiando cada X segundo. De este modo podemos elegir si mejoramos una de las dos antes o por igual, o simplemente si una está al máximo poder mejorar otra.

En este segundo nivel nos enfrentaremos a dos jefes, haciéndonos ver que nunca sabremos realmente contra que nos vamos a encontrar. El primero de los dos es mucho más simple que el jefe del primer nivel, aunque en su presentación parece que estamos luchando contra un jefe, más bien diría que es un mini-jefe.

Una vez superado el segundo jefe tendremos un tercer nivel que podría decirse que es de bonificación. La mayoría de todos los enemigos que veremos soltarán bolas verdes, rojas, de bombas y de velocidad de la nave así como algún escudo para nosotros. Si hemos recibido algún arma nueva (y por lo tanto tendrá el poder mínimo) aquí podemos mejorarla al máximo para afrontar lo que nos espera en el futuro. 
A poco que nos hayamos fijado hemos visto que estamos siguiendo una pantalla en donde elegimos las misiones. Tras este tercer nivel el camino se dividirá en dos zonas. ¿Cuál elegir? Si es la primera vez que juegas o tu habilidad aún no es la suficiente conviene tomar el camino “original” (el que está más claro); este camino es más fácil por el tipo de enemigos y jefes finales.

Por supuesto, seguir el camino más difícil tiene su recompensa, y es que si vamos por esos caminos podemos llegar a conseguir el auténtico final del juego. Esto no va a ser tarea nada fácil, por eso es recomendable empezar por los caminos originales, que ya de por si son difíciles.

Tal vez podamos tener ciertas dudas, pero por eso el juego cuenta con la opción de poder guardar la partida, aunque de una forma limitada. (y siempre podemos volver hacia atrás y hacer los niveles del otro camino). De ese modo aunque tu habilidad no sea la óptima gracias a poder guardar la partida podemos reintentar alguna zona realmente difícil sin tener que repetir el juego entero.

Ir derrotando a los distintos jefes nos irán añadiendo distintos tipos de balas o de ataque para elegir y utilizar según lo necesitemos para ese nivel. A veces una mala elección puede constarnos todas nuestras vidas (y no es broma). Podemos tener un rayo que dispara en línea recta con gran potencia (pero que no abarca nada más que esa línea recta) u otro tipo de proyectiles que abarquen mucho más la pantalla pero sin ninguna potencia de disparo. 
De este modo, un disparo que abarque mucha pantalla nos ayudará a eliminar a muchos enemigos en poco tiempo y así no tener que esquivarlos ni a ellos ni a sus disparos, pero luego el jefe final durará más. Un disparo más potente hará que los enemigos nos molesten mucho más pero a cambio el jefe durará menos y será todo más sencillo. En nuestra mano está elegir bien.

Los disparos secundarios también irán cambiando, desde bombas que van tanto para abajo como para arriba a simples bombas Napalm que van en una sola dirección pero su potencia es mayor o incluso añadir algunas pequeñas naves extras que sirven tanto defensivamente como ofensiva. Estas armas secundarias no son tan relevantes como la primera, pero en ciertas zonas poseer una de ellas en concreto hará que sea mucho más fácil de superar.

Incluso también nos van a ofrecer distinto arsenal para nuestras bombas, cada una con su utilidad. La inicial es un proyectil que explota ocasionando serios daños contra lo que impacta, pero tenemos otra que lo que hace es un barrido en toda la pantalla. Su daño es mucho menor pero limpiará de enemigos y balas la pantalla. Otras como ser invisible a los ojos enemigos (invulnerables) tendrá también su utilidad.

Si bien digo “fácil de superar” no hay que dejarse engañar; estamos frente a un juego bastante difícil, tanto como para en alguna ocasión poder desesperarte; aunque no tanta como para decir que es imposible. Muchos de los enemigos y de jefes dependerán fuertemente del tipo de proyectil que llevemos pero lo que es aún más importante es nuestra propia habilidad y el conocernos a los enemigos.
Muchas muertes vienen de manera absurda porque desconocemos el comportamiento de este o aquel enemigo o jefe. En cuanto hayamos jugado 2 o 3 veces sabremos mejor como hacer, y ahí ya es cuando entra la habilidad propia de cada jugador a la hora de esquivar.

Quizás una de las cosas que más nos van a desesperar es por culpa de morir vidas. Cada vez que muramos una vida perderemos 3 puntos en nuestro ataque principal, secundario, una bomba y una mejora de velocidad. Aquel jefe que te costaba esquivar con 3 mejoras de velocidad te mató por un pequeño error o algún ataque nuevo que desconocías ahora te costará más al ver que tu nave tiene menos potencia (si tenías el máximo: 10) y que encima correrás menos, haciendo que esa batalla en concreto ahora sea más difícil.

En ocasiones antes de una batalla aparecerán algunas naves con tal vez dos o tres bolas verdes/rojas y puede que dos naves con una bomba/velocidad; en estos casos aún muriendo podemos recuperar lo perdido (o al menos una parte) y estar más o menos igual que antes, pero en otras estas naves apenas aparecerán.

Una vez superados todos los niveles veremos dos finales: Uno si hemos ido por el camino original y otro más completo si hemos ido por el camino más difícil (y realizado cierta tarea), logrando así completar el juego, grabándose nuestro hi-score y pudiendo presumir frente a otros. 
¿El juego es difícil? Si, y realmente puede llegar a serlo mucho (morir puede dificultarlo aún más); ahora bien ¿Es posible terminarlo de una sentada sin utilizar ni un solo punto de guardado? Si. Si bien en algunas situaciones podemos perder una buena cantidad de vidas (con las vidas extras podemos llegar a tener más de 7 vidas).

Los puntos de guardado pueden ayudarnos a volver a intentar ese nivel que se nos atragantan, pero con suficiente habilidad el juego puede ser superado de una sola partida de forma satisfactoria (doy fe de ello).

En esencia, un juego que si bien en algunos momentos es bastante injusto (algo también típico de los juegos de aquella época) en definitiva estamos frente a un gran juego lleno de mucha variedad tanto de enemigos como de jefes, niveles de bonificación y una música que acompaña de forma muy agradable (en un nivel “gauntlet” la música nos prepara para todo contra lo que vamos a luchar).

RESUMEN:

Juego: Hydorah

Género: Matamarcianos.

Pros: Pura acción. Poder elegir en cada nivel que arma principal, arma secundaria y bombas. Distintas armas que harán que sea un nivel más sencillo o más complicado según la situación. Jefes finales originales con su propia personalidad. Muy adictivo de jugar, lleno de acción que no llega a aburrir.

Contras: En ocasiones el juego es excesivamente injusto: Una mala elección de arma significa morir irremediablemente.

3 comentarios:

Locke Cole dijo...

Me encanta que haya gente que se embarque en projectos de juegos retro y creen piezas como este Hydrorah, genieal en todos los aspectos.

COCO dijo...

Es muy parecido al Gradius de Family

Cm_Blast dijo...

El propio creador afirma haberse inspirado en Gradius así como otros juegos.