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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.

lunes, 15 de mayo de 2017

MOMODORA SERIE

Para esta entrada voy a englobar tres juegos en uno. Momodora 1, 2 y 3, compartiendo el estilo básico en los tres pero con cambios lo suficientes para poder diferenciarlos entre si.
Momodora I: su historia relata como en la tienda de KoHo, son comunes los sacrificios de doncellas, con la esperanza de recrear un mejor mundo para vivir. No todos aceptan estos rituales: una chica huérfana, que perdió a su madre en dichos rituales, entro en la tierra prohibida, buscando por un objeto en particular del que se dice que puede traer de vuelta a la vida a los muertos.

Nosotros controlamos a esa hija huérfana. Los controles se basan en las distintas direcciones, saltar y golpear con nuestro arma: una hoja mágica capaz de cortar cualquier cosa.

Los rombos en el juego nos darán pistas o servirán de puntos de guardado que funcionan automáticamente, y los necesitaremos ya que hay enemigos por todas partes y lo más seguro es que seamos golpeados constantemente por ellos.
Durante la aventura conseguiremos nuevas armas, cómo por ejemplo pistolas, ametralladoras... y un arma secundaria como por ejemplo el boomerang, el cual solo podemos usar de una en una o hasta que la barra esté lo suficientemente llena.

La dificultad del juego es alta, y es que hay enemigos por todas partes, disparando proyectiles, cayendo desde el cielo o simplemente volando contra nosotros. Más aún si buscamos conseguir el 100% de los “tesoros” que se encuentran en algunos de los caminos alejados de la ruta principal, aunque no es necesario hacerlos.

Si bien el juego carece de un mapa o de jefes intermedios, la jugabilidad centrada plenamente en la acción y el uso continúo de armas nos hará tener los cinco sentidos alerta. ¿Podrá esta pobre huérfana recuperar a su madre?
Momodora II: la historia comienza tras los eventos de Momodora I. La protagonista del anterior juego, de nombre Isadora, fue maldecida por la reina del inframundo por entrar en el santuario sagrado y buscar magia prohibida. Ahora ha renacido como la reina del inframundo y está causando problemas a los aldeanos. Momo, una doncella del santuario de la aldea de KoHo, es enviada con la misión de encontrar y matar a la nueva reina.

El juego ha cambiado con respecto al primero. Visualmente los escenarios son más llamativos y hay personajes que nos ofrecen diálogo para ayudarnos a entender de qué va la historia del juego.

El arma más básica sigue siendo esa hoja mágica capaz de cortar cualquier cosa. En esta ocasión no habrá un basto arsenal de armas de fuego sino algo más lógico para la historia en la que está basada el juego: el encantamiento de la ciudad de Koho. Esto nos permite sellos a los enemigos para atacar a distancia, teniendo 10 al principio y gastándose a medida que los usamos.
Matar enemigos puede soltar más sellos, por lo que no es habitual quedarnos sin ninguno, aunque conviene guardar unos pocos ya que harán falta para destruir bloques que tapan ciertos caminos.

En esta ocasión hay varios caminos a elegir pero a menudo no podremos ir sin el objeto adecuado. Por ejemplo, si ese sello aunque hayamos avanzado por otra ruta pronto los bloques evitarán el seguir por ahí, y lo mismo para otros efectos como el poder saltar más alto.

La dificultad del juego es mucho más baja, al menos al principio, ya que los enemigos son menos numerosos y más fáciles de lidiar. Además, la salud que se nos da resistirá más golpes que en el primer juego.

Los jefes no son particularmente difíciles, ya que poseen patrones muy marcados, pero su velocidad de movimiento nos asegurará recibir algunos golpes o incluso morir alguna que otra vez antes de aprenderlos.
El objetivo del juego consiste en buscar y matar a la reina del inframundo, pero para ello hemos de encontrar primero las cuatro estatuas repartidas por el juego y rezarles para que nos presten su poder. Con el camino libre ya nada nos impedirá llevar a cabo nuestra misión.

Momodora III: La historia guarda relación con misteriosas apariciones extrañas en la aldea de KoHo. La gente del pueblo ha enviado a dos Sacerdotisas, Moro y Dora, para investigar el asunto.

Con esto tenemos a dos protagonistas para elegir. Momo e Isadora, definiendo el nivel de dificultad según a quien elijamos. En el caso de jugarlo al nivel fácil comenzaremos con un objeto, un anillo que reducirá el daño que nos cause los enemigos, así como múltiples tiendas repartidas por el escenario en el que comprar objetos variados.

Al nivel difícil no comenzaremos con ese objeto y no todas las tiendas estarán disponibles, haciendo que sea más cuesta arriba al no poder tener algunos objetos que nos puedan ayudar.
Los controles siguen siendo básicos, un botón para usar nuestra hoja de árbol mágica, ya icónica a estas alturas, con la que podemos matar a los enemigos cuerpo a cuerpo, y los sellos que aparecían en el anterior juego reaparecen, pero ahora podemos lanzarlos tantas veces como queramos, aunque ahora se nos exige mantener pulsado el botón de golpear durante varios segundos.

Los escenarios van a variar, habiendo muchas más zonas al descubierto. Esta vez, sin embargo, la jugabilidad es mucho más directa, siendo rara la vez que el camino se bifurque en dos opciones y, cuando lo hace, no dejamos de ir al mismo sitio o simplemente era un callejón sin salida que hubiéramos visitado de todos modos.

Los objetos que consigamos o compremos pueden ser equipados a nuestro antojo, pero solo tres de ellos simultáneamente. Ahora bien, estos objetos ofrecen bastante diversidad, ya que los hay para que cuando lancemos sellos estos dejen veneno que dañe a los enemigos (eficaz contra jefes) o incluso un fantasma controlado por la IA que luchará contra los enemigos que estén más cerca.
La dificultad del juego aumentó en  comparación a su predecesor, principalmente por los daños elevados que los enemigos tienen (sobretodo si no tenemos el anillo protector) y también que al ser el juego más lineal no pasaremos más que una vez por los sitios.

Los jefes también van a estar ahí para matarnos algunas vidas. Si bien tienen pocos patrones, los daños que sufriremos por algunos de sus golpes nos harán morir cuando menos lo esperemos.

En esencia, estos tres juegos son cortos pero tienen su dosis de acción bastante concentrada, siendo el segundo juego probablemente el más fácil de los tres y el primero bastante más difícil.

Además, no es necesario jugar los juegos en orden ya que en líneas generales todos tienen la misma trama con una (o dos) sacerdotisa luchando para liberar a la aldea de KoHo de un mal que la está azotando.

Nota: Tanto Momodora 1 y 2 pueden ser conseguidos de manera gratuita en itch.io.

RESUMEN:

Juego: Momodora 1 - 2 -3

Género: Arcade - Exploración - Plataformas

Pros: Jugabilidad simple pero directa. Cada juego tiene una aproximación única y su propia dificultad, pero los tres comparten el estilo. Estilo de juego muy rápido y una buena dificultad. Variedad en los objetos entre los tres juegos. Secretos ocultos durante el juego que implican eventos aleatorios, easter eggs y más.

martes, 2 de mayo de 2017

MOMODORA: REVERIE UNDER THE MOONLIGHT

Para esta ocasión trataré un juego de jugabilidad bien clásica. Se llama Momodora: Reverie Under the Moonlight, en un juego de plataformas, combates y un poco de exploración.
La historia trata sobre Kaho, una sacerdotisa de Lun. Su tierra está siendo afectada por una maldición y viaja hasta el reino de Karts para tener una audiencia con la reina, pero no va a ser tan sencillo, y es que esa maldición se está originando aquí, así que ya incluso en el bosque, en las afueras de la ciudad, criaturas varias pueblan los caminos.

Con una jugabilidad tan sencilla como usar solo dos dimensiones, el juego nos dará algunas pequeñas pistas sobre los botones a utilizar: saltar, atacar, rodar por el suelo... nada especialmente difícil.

Cuando algún enemigo nos salga al paso pulsaremos el botón adecuado para golpear utilizando nuestra arma: una hoja de Arce, bendecida por la Matriarca para que nunca se rompa y poder acabar con todos los enemigos. También tenemos con nosotros un arco y flechas ilimitadas, pudiendo así atacar a los enemigos tanto cuerpo a cuerpo como a distancia, aunque según que casos algunos de estos dos ataques serán inmunes frente a ciertos enemigos.
Según avancemos por el bosque habrá múltiples caminos, pero no se puede acceder a todos ya sea por no haber espacio suficiente por el que pasar u otros obstáculos. Los sitios a los que si podemos entrar nos proporcionarán algún tipo de recompensa, cómo por ejemplo las campánulas, que se pueden equipar para ser utilizada para recuperar nuestra salud.

Cada vez que toquemos un punto de guardado (indicado por un pequeño santuario con una campana) recuperaremos el total de las campánulas, por lo que no hay ningún motivo para guardar este objeto; siempre se recargará de punto en punto y, ya que los puntos de guardado no están especialmente lejos, podemos esperar que los enemigos hagan unas cantidades de daño importantes.
Otros objetos los componen aumentar nuestro daño de manera temporal, iluminar zonas oscuras o crear un escudo protector, entre otros. Muchos de estos objetos pueden ser comprados a algunos personajes a cambio de dinero que consigamos por matar a enemigos.

Los escenarios como tales combinarán momentos en los que haya que luchar contra múltiples enemigos, plataformas más o menos estrechas y rodeados de pinchos e incluso algún minipuzzle en el que debemos tocar algún orbe o alguna palanca para activar la plataforma-ascensor con la que seguir avanzando.

Cuando lleguemos a la ciudad, esta estará complemente afectada por la maldición. Todo está oscuro y casi en ruinas; algunos supervivientes están repartidos por ellas, pero ninguno se muestra optimista con la situación, casi como si todo estuviera perdido. Aquí los monstruos enemigos son más feroces y no nos darán respiro, además que por estos lares toparemos con algún que otro jefe o minijefe contra el que luchar.
Estos jefes, si bien no van a ser especialmente numerosos, si que van a hacer una cantidad elevada de daños, por lo que incluso empleando las campánulas no podemos subestimarlos: unos pocos toques y estaremos muertos.

Aparte de otros nuevos escenarios a visitar, también recogeremos objetos claves y pasivos: desde distintas llaves hasta piedras que sirven para atraer el dinero de los enemigos derrotados o flechas perforantes, haciendo que nuestros ataques con el arco puedan golpear a más de un enemigo.
Muchos de estos objetos, ya sean activos, pasivos o claves se encontrarán por distintas zonas, aunque no están indicadas en el mapa de ninguna manera, siendo la exploración muy importante. Por desgracia en el mapa no hay tampoco ningún tipo de indicación de cada zona, por lo que solo mirando el mapa no sabremos donde terminaba el bosque y empezaba la ciudad.

Los enemigos no son especialmente complejos. A menudo todos tienen patrones muy marcados tanto de movimiento como de ataque; lo mismo ocurre con los distintos jefes, aunque estos en líneas generales pueden ser rápidos en sus acciones y nos lleve a morir muy a menudo antes de que aprendamos por completo el patrón.
En esencia no estamos frente a un juego de larga duración, pero que visualmente nos puede recordar al estilo de juegos clásicos en 2d y una jugabilidad muy grande, con momentos de mucha acción y otros más relajados en cuanto a enemigos pero igual de tensos al saber que un paso en falso sobre los pinchos significa la muerte inmediata.

Y para los amantes de completar todo, hay algunos objetos ocultos que solo se consiguen haciendo ciertas tareas en concretas, o recogiendo y usando un objeto en un lugar específico o dándoselo a un personaje para tener acceso a algo nuevo que no se consigue de manera normal.

RESUMEN:

Juego: Momodora: Reverie Under The Moonlight

Género: Acción.

Pros: Jugabilidad sencilla pero completa. Cada zona tiene sus propios enemigos, siendo distintos de combatir. Múltiples objetos activos y pasivos para usar, aunque solo podamos llevar tres y dos simultáneamente respectivamente. Nueva partida+ (o jugar en difícil) ofrece algunos enemigos extras, aparte de otras cosas.

Contras: El mapa es muy poco indicativo, ya que no hay separación de ningún tipo sobre las distintas zonas. 

lunes, 10 de abril de 2017

RABI-RIBI

Una pequeña hada y una chica con orejas de conejo y ropa algo sugerente. Múltiples chicas jóvenes cada una más adorable que la anterior, más orejas de gato o incluso de zorro. Todo tan mono y adorable... ¡Hasta que las balas llenan la pantalla y tu desesperación! y es que el juego en cuestión se llama Rabi-Ribi, mezclando el genéro de plataformas junto al llamado “bullet Hell” (infierno de balas).
La historia comienza con Erina, una chica que despierta dentro de una caja de cartón y que se da cuenta que ahora es humana, cuando antes era un conejo. Sin saber como se ha transformado en una humana casi por completo, a excepción de algunos pequeños detalles como las orejas de conejo que aún mantiene.

Con ya el control del personaje la primera tarea es buscar a quien Erina llama su maestra, una chica que ha cuidado de ella. Al final de un pequeño paseo mientras aprendemos a movernos y a saltar, llegamos a una habitación y mantenemos una conversación con un personaje del que sólo vemos su sombra.

Antes de darnos cuenta todo se pone negro y amanecemos en un mundo extraño, durmiendo en el regazo de otra chica que Erina reconoce de haber sido cuidada por ella junto a su maestra. La chica, de nombre Irisu, huye despavorida y un tanto avergonzada.

No sabemos bien que está pasando, así que la primera tarea es seguir a esta chica y, con suerte, encontrar a nuestra maestra. Desgraciadamente la ruta está cortada y nos veremos obligados a dar algún rodeo buscando alguna ruta alternativa, empezando el juego propiamente dicho.
Los botones son bien simples, ya que aparte de movernos todo lo que podemos hacer es saltar para esquivar algún enemigo ocasional que encontraremos por el camino; a duras penas habrá que saltar por encima de unos pocos enemigos, ya que rápidamente encontraremos el martillo Piko.

Este martillo es nuestra primera arma ofensiva. Pulsando el botón de golpear repetidas veces haremos un combo de tres golpes, aunque pronto entenderemos que hay una barra (SP) que se va vaciando cada vez que golpeemos con el martillo. Se llenará si no ejecutamos ningún golpe y si se vacía del todo estaremos algunos segundos sin poder usarla hasta que no se haya rellenado de nuevo.

El propio juego nos informa que utilizar el martillo nos hará ganar experiencia con ese arma. Si bien hay un límite que no tardaremos mucho en alcanzar, ir utilizando el martillo contra los enemigos irá aumentando el daño que hace, reduciendo la cantidad de SP utilizada y añadir nuevos golpes al combo básico entre otras funciones.

Avanzando por el escenario siguiendo la ruta que el juego nos permite avanzar, pronto nos toparemos con Cocoa y, mientras intentamos saber si es una amiga de nuestra maestra, pronto pasaremos a la acción con el primer jefe del juego.
Habrá una barra de salud así como indicando el nivel del jefe, su nombre y una imagen de la susodicha; además para ayudarnos otros elementos como el dinero y el minimapa se moverán a la esquina superior. Sus ataques también van a ser bastante simples, ya sea tirando alguna bomba o invocando algo volador que dispara alguna bala sobre nosotros.

Cuando la salud de esta muchacha haya descendido lo suficiente (alrededor del 25% de vida restante), efectuará su ataque definitivo. Una rápida visión del personaje y un aumento de defensa tan grande que nuestros ataques a duras penas le harán daño. Durante este tiempo, Cocoa lanzará varias bombas simultáneamente y luego invocará una versión más peligrosa de una máquina voladora que dispara en todas direcciones.

En este punto del juego ya empieza a enseñarnos sus cartas, ya que los proyectiles van a cubrir un buen área de la pantalla. Si bien es de esperar que el daño que podamos recibir no es muy alto y que podemos sobrevivir aún recibiendo impactos, el juego ya nos está avisando hacia donde apunta.

Una vez que el ataque definitivo haya terminado, Cocoa reaparecerá y es hora de reducir su vida a cero, ganando la batalla. La recompensa es la bomba zanahoria que sirve para destruir rocas que no pueden ser alcanzadas de otra manera. También sirve para dañar enemigos y, al igual que con el martillo, usarla repetidas veces aumentará el daño que hace, el radio de explosión y más.
Siguiendo la trama y buscando a nuestra maestra, no nos llevará apenas tiempo encontrarnos con Ribbon, una pequeña hada que cree que queremos comérnosla, así que ya estamos frente a otra batalla de jefe. Y es que el juego tiene una cantidad elevada de batallas, y todas y cada una de ellas memorables a su modo.

Si todavía había dudas acerca de la balas en pantalla que habrá en el juego, el encuentro con Ribbon cuando esta tenga el 25% de salud rápidamente nos hará entender a lo que estamos jugando. Balas por todas partes y algunos patrones no tan directos que quizás no todo el mundo pueda esquivar.

Tras su derrota Ribbon se une a nosotros y forma el segundo arma principal en el juego. Ella disparará balas mientras pulsemos el botón para ello. Al igual que con las otras armas, el uso continuado de disparos aumenta el daño o nos permite cargar más rápidamente el disparo potenciado (dejar el botón pulsado y luego soltar).

En el futuro encontraremos otros tipos de disparo para Ribbon: láseres que dañan a todos los enemigos que alcanza en horizontal, balas que cubren mucho la pantalla pero apenas hacen daño... todos tienen un tipo distinto de disparo y de ataque cargado así como su coste de maná que se recupera con el tiempo.
Además hay una nueva barra más, que se irá llenando al matar enemigos y que al tener al menos la mitad la palabra “boost” aparecerá por pantalla. Según el tipo de disparo que tengamos seleccionado Ribbon hará un ataque especial, ya sea proyectiles guiados o ataques que caen desde el techo, entre otros.

En el caso de haber puesto al nivel normal y ahora nos estamos dando cuenta que el juego estaba escondiendo un desafío en forma de “Bullet Hell”, aún tenemos una solución, y es que no muy lejos del bosque inicial siguiendo la única ruta que el juego nos permite, nos toparemos con un personaje que nos ofrece la posibilidad de bajar la dificultad del juego... ¡Y también subirla!

Esto nos concede ese margen de error en el caso de habernos dado cuenta que el juego era más difícil de lo que podíamos esperar, ofreciéndonos bajar la dificultad en ese punto, reduciendo considerablemente el daño que nos provocan los enemigos y otras ayudas para aquellos que no sean capaces de esquivar con soltura las ofensivas de los enemigos.

A partir de este punto el juego consiste en encontrar a la maestra y, desde ahí, buscar a un montón de chicas que nos ayuden en ciertas cosas que están ocurriendo en el pueblo de Rabi Ribi. Cada una de esas chicas supone una batalla de jefe, y algunas habrá que luchar en más de una ocasión antes de que formen parte de nuestros ayudantes.
Durante la aventura habrá múltiples objetos que encontraremos o compraremos en la tienda. Ya sea salud máxima, regeneración más rápida de maná o daños en nuestra bomba zanahoria entre otros. Fuera de tiendas también habrá mejoras de salud escondidas tras rocas que se pueden destruir o zonas que requieren maniobras de doble salto y otros elementos que ganaremos a lo largo del juego.

Además están las insignias para equipar, requiriendo puntos PP y cada una pide un número, pudiendo aumentar el disponible comprando más en la tienda y encontrando al resto de las chicas (batallas de jefe). Algunas de estas insignias aumentan muy ligeramente el ataque y la defensa, o bien reducir nuestro ataque pero también reducir el daño que recibimos para favorecer el aguantar más en las batallas y así poder aprender los patrones de ataque mejor; incluso una insignia para envenenar a los enemigos que, sorprendentemente, funciona bastante bien contra los jefes.

Todos estos objetos nos van a ayudar, pero no nos equivoquemos, ya que el nivel de los jefes va a depender mucho de todas las mejoras e insignias que encontremos. Obviamente tener más siempre hará el juego un poco más fácil, ya que si antes con 100 de vida perdíamos 20 por cada toque que recibimos (nos matarían en 5 golpes), tras derrochar en mejoras de vida y ahora tener 300, el daño de ese jefe ahora asciende a 45, por lo que hace falta 7 golpes para morir. Esto hace que podamos cometer algún error más, pero la habilidad propia del jugador va a ser determinante.
No hay un orden en concreto para hacer el juego. Si bien tenemos que buscar a los distintos personajes (y pelearnos contra ellos), es posible saltarnos muchas cosas y no encontrarlas hasta muy adelante (por despiste o que porque regresamos a la tienda y nos olvidamos de terminar de explorar X cueva).

Lo que si que hay que tener en cuenta que a la larga los jefes van a durar más y van a tener muchos más ataques. Muchos de ellos usarán al menos 6 ataques distintos sin repetirlos (si la batalla se alarga los empezarán a repetir). Luego, con la salud reducida este jefe hará su ataque definitivo (que puede ser 3 o 4 ataques a mayores diferentes) y aún cuando haya terminado, es seguro que habrá un par de ataques extras, así que hablamos de al menos 12 ataques distintos a evitar.

Puesto que estos jefes ya no se andan con tonterías, se nos concederá un amuleto. Este amuleto nos hará invulnerables durante no más de 2 segundos en el momento de usarlo. Se recargará con el tiempo y, avanzando aún más en el juego, podremos usarlo varias veces consecutivas, algo que haremos cuando no podamos esquivar un ataque por no posicionarnos correctamente... ¡Si es que pulsamos el botón a tiempo!

Además hay múltiples cambios de estados, aún cuando parezca que son más propios de un RPG que de un juego de plataformas y más aún de un “infierno de balas”, y es que subir y bajar el ataque/defensa, envenenar, quemar, aumentar la velocidad, paralizar, congelar, aumentar tamaño, venganza... la cantidad de estados es muy grande, y muchas veces recibir alguno nos pondrá contra las cuerdas.
Tampoco hay que despreciar a los enemigos menores. Según que zonas el daño que pueden causar es considerable, aunque no llenarán tanto la pantalla ni con balas ni su propia presencia, pero las trampas de pinchos se encargarán de reducir nuestra salud rápidamente aún cuando creamos que tenemos de sobra.

Estos enemigos suelen ser temáticos con respecto a la zona en la que estemos, ya sean perros, cactus y otras criaturas indescriptibles, pero lo que si encontraremos en casi todas las áreas son con chicas pertenecientes al club de fans de los conejos, todas obsesionadas con buscar y capturar conejos, recurriendo a la fuerza con tal de tener un conejo en su poder. Mal para Erina por ser el único conejo de la isla.

Sin duda alguna Rabi Ribi nos ofrece todo un espectáculo de balas por doquier que puede matarnos una y otra vez pero que seguiremos intentándolo ya que las batallas no se van a alargar en exceso. Además que para todos los amantes de las batallas de jefes el juego tiene multitud de ellas más algunos cuantos minijefes más, por lo que la acción desenfrenada está servida.

RESUMEN:

Juego: Rabi-Ribi

Género: Conejito + Exploración + Infierno de balas + Acción.

Pros: Muchos jefes para combatir, con combates frenéticos pero no pesados. Exploración bastante libre, encontrando aumentos de salud, maná o insignias entre otros. Puesto que los jefes se adaptan a lo que tiene el jugador, la dificultad de los mismos va a estar balanceada, siendo así la habilidad del propio jugador el que determine la victoria o derrota. Para jugadores más inexpertos, hay niveles de dificultad más bajos que se apiadan más del jugador dotándole de ayudas o reduciendo la cantidad de proyectiles/daño de los enemigos.