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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.

jueves, 3 de septiembre de 2015

SNAKE WAR

¿Un juego que trata sobre un gusano que se puede alargar? Eso ya está muy visto, pero gracias a Snake War, el clásico juego del gusano adquiere una nueva perspectiva, un juego de la Game Boy en donde el objetivo no es comer fruta sino combatir contra otro gusano rival destruyendo su nave un total de 7 veces para ganar la guerra.
Para empezar el juego cuenta con 4 niveles de dificultad y 2 modos para elegir, pero lo normal, sobretodo si es la primera vez, será elegir el modo 1 y el nivel de dificultad 1. Nada más hacerlo aparecerá un texto diciendo “We are the alpha force” y el símbolo de nuestra nave, empezando ya el juego en si.

En pantalla habrá dos gusanos que estarán un poco enrollados: El de abajo somos nosotros y el de arriba el enemigo. El objetivo es derrotar a ese enemigo, para lo cual contamos con dos métodos igual de efectivo. El primero consiste en algo simple: atrapar la cabeza del enemigo rodeándola con nuestro cuerpo.

Cuando esto ocurra sus ojos se pondrán grandes y algunos pitidos sonarán, indicando que está en peligro. Si conseguimos que la cabeza no se desplace durante unos segundos, explotará y habremos ganado un punto.
El otro método para derrotarlo es rodear por completo todo el cuerpo de la serpiente usando el nuestro propio. En cuanto hayamos cerrado el círculo el enemigo perderá automáticamente, sin posibilidad de salvarse.

Claro está, conseguir realizar alguno de estos dos métodos va a ser complicado, así que para eso están ciertos objetos que podemos y debemos conseguir (y según que casos evitar). Para que aparezcan debemos formar un círculo (entiéndase toca con nuestra cabeza alguna parte de nuestro cuerpo) creando una figura lo más grande posible.

Al hacerlo se generarán (o no) una serie de números que usarán los colores blanco y negro. Tocar un “3” de color blanco añadirá un total de 30 puntos de longitud el tamaño de nuestro gusano (el tamaño por defecto es 40). Sin embargo, si cogemos un “4” de color negro reduciremos el tamaño de nuestro gusano en 40 puntos.
Estarán numerados del 2 al 9 (tanto para blanco cómo para negro), así como una “M” que significa “Máximo”, es decir, que con ella aumentaremos el tamaño de nuestra serpiente hasta el máximo Si la “M” era blanca o quedaremos hechos unos canijos si la “M” era negra). El límite máximo es 110 mientras que el mínimo es 20.

Tener un mayor tamaño nos dará gran ventaja; no sólo que será mucho más fácil rodear por completo al enemigo, sino que además si nos movemos bien le entorpeceremos y quizás consigamos que se encierre él solo. Por otro lado estar al máximo puede resultar engorroso para nosotros también, así que en estos casos y, según nuestro estilo, quizás convenga recoger algún número negro, para reducir los 110 puntos de largo a 70, suficientes para seguir teniendo ventaja sin recurrir a ocupar tanta pantalla.

Por supuesto, cuanto más tamaño más grande es el círculo que podemos crear y más objetos saldrán para que los usemos. Obviamente el enemigo intentará crearlos por su cuenta o se hará con los nuestros si nos despistamos.
Por último hay un par de objetos que son misiles: Uno blanco y el otro negro. Al recogerlo pulsaremos el botón y saldrá disparado el misil del color recogido e irá contra el rival desviándose ligeramente si no haya objetivo directo (pero no es un misil guiado). El misil de color blanco ralentizará durante un tiempo al enemigo, y el misil negro le acelerará.

Contamos con 5 misiles, así que no hay problema con fallar algún disparo. El efecto no se acumula así que con acertar un disparo que le ralentice estará a nuestra merced. Si disparamos el negro su velocidad nos superará y es seguro que intente aprovechar la ocasión para matarnos.

Si bien recoger misiles negros parece una mala idea puede tener su uso. En el caso de estar ambos encerrados en nuestros propios cuerpos (siendo una cuestión de tiempo que alguno de los dos no puedan moverse más y mueran), disparar un misil aumentará su velocidad, y con ella harán faltan menos segundos antes de que una cabeza explote por falta de movimiento.

Jugando a dos jugadores según que casos puede ser mortal, sobretodo cuando hace falta precisión y un rival te lanza este disparo, descontrolándote y encerrándote a ti mismo (en el caso de la IA sólo le da ventaja).
Utilizando tácticas, triquiñuelas y los diversos objetos hemos derrotado 7 veces al enemigo. ¡Felicidades! Ahora es hora de pasar al nivel 2, siendo el juego idéntico pero con una diferencia palpable: la velocidad de los gusanos es mayor. Más velocidad indica un peor control, y eso añadirá dificultad.

El nivel 3 a primera vista es idéntico al 1; utiliza la misma velocidad lenta así que ¿Cuál es la diferencia? la gran diferencia se ve cuando la cabeza enemiga esté en cerrada y no tenga la posibilidad de moverse. Entonces hará un truco: la cabeza empezará a recorrer todo su cuerpo e irá a parar a la cola, librándose así de una muerte segura.

En este caso rodear todo su cuerpo la hará explotar irremediablemente; Pero también es posible sin llegar a hacer eso. Basta con bloquear la cabeza (o si se encierra a si misma), e ir corriendo a la zona de la cola y bloquearlo también. Cuando la cabeza haga el transvase (ya no importará si la zona donde estaba su cabeza sigue bloqueada o no) hasta la cola y se encuentre que la hemos bloqueado estallará y la victoria será nuestra.

El nivel 4 es igual al nivel 2 pero con el añadido del intercambio entre cabeza/cola del nivel 3. Ahora ya hemos conseguido las siete victorias antes que nuestro rival, así que ahora hay un nuevo añadido: jugar con el modo 2.
El modo 2 es idéntico al 1 en apariencia. Empezar el nivel de dificultad 1 y el juego se verá igual, tanto nosotros cómo nuestro enemigo así cómo las reglas. Sin embargo cuando hayan pasados algunos segundos se va a generar en la pantalla un nuevo enemigo; este nuevo ser será muy pequeño y no parecerá una serpiente sino algo distinto.

Este se moverá en diagonal rebotando por toda la pantalla y, si toca nuestra cabeza la hará estallar en menos de 2 segundos, sin posibilidad de esquivarlo. Si aún tardamos en superar el nivel aparecerá una segunda, así que no solo lucharemos contra una serpiente, sino contra 3 enemigos que nos harán la vida imposible.

Si jugamos al nivel de dificultad 2 (además de las velocidad aumentada de ambas serpientes) se generará una tercera criatura asesina, corriendo todas más velocidad ya que nosotros también somos más rápidos. En dificultad 3 no habrá diferencias, pero puesto que el enemigo hace el truco de cambiar la cabeza a la cola y que ahora somos más lentos, esquivar a esos 3 bichos que no redujeron su velocidad se hará complicado.

Finalmente, al nivel 4 del modo 2 se generarán 4 de esos asesinos. La velocidad, el enemigo tratando de encerrarnos y/o rodearnos, su truco para sobrevivir y la presencia de estos 4 enemigos moviéndose en diagonal aleatoriamente por la pantalla hará que será muy difícil evitar que tarde o temprano nos maten.
En el caso de haber ganado todos los niveles (esto es, derrotar 7 veces al enemigo) aún queda un último desafío: Derrotar al enemigo 7 veces sin perder ninguna vez. Aunque en un principio sólo pueda ser un pequeño desafío personalizado, si que hay una recompensa, y es que cuando completemos el nivel 1 matando 7 veces consecutivas al rival se nos ofrecerá una pantalla de victoria completamente nueva ¡Esta cambiará dependiendo del nivel elegido!

Por último, el juego cuenta con un modo de dos jugadores que no tiene mucho que explicar. Dos humanos jugarán a través de sus Game Boys unidas por el cable y competirán el uno contra el otro con las reglas ya establecidas: generar objetos, recoger los mejores según la situación, entorpecer al rival y encerrarle o rodearle hasta ganar 7 veces.

No puedo terminar sin antes hacer una gran especial mención a la música del juego. Pese a que las partidas son cortas a veces por el tamaño de ambos jugadores y la ausencia de objetos (ya que no siempre se generarán al hacer rectángulos) la batalla se puede llegar a alargar durante algunos minutos y sin embargo la música va acompañándonos durante 3 minutos antes de encontrarnos con el bucle de la misma ¡Difícilmente durará tanto!

RESUMEN:

Juego: Snake War

Género: Acción y serpientes.

Pros: Sencillo de manejar y con un buen control. En total 8 niveles de dificultad (contando 4 niveles para ambos modos) para ir progresando poco a poco hasta derrotar al más difícil de todos. La creación de objetos y la posibilidad de robárselos al otro jugador estarán presentes, sobretodo jugando dos humanos. No hay dos partidas iguales, ya que no siempre salen los mismos objetos al realizar los mismos movimientos. La música del juego, de una duración de varios minutos, aún cuando en la partida en si puede que ni alcancemos un minuto antes de matar o morir.

Contras: El enemigo controlado por la máquina, pese a que tenga una grandísima ventaja con respecto a nosotros (intercambiar cabeza por la cola si se ve atrapada y los enemigos extras que nos matan), en líneas generales es muy poco inteligente y se le puede encerrar con relativa facilidad.

domingo, 23 de agosto de 2015

MAPPY

Cómo gato y ratón, así están todo el día los personajes del videojuego Mappy, para la NES, y es que controlaremos a un ratón policía que intenta recuperar los objetos robados por una banda gatuna de manos largas.
En pantalla veremos una serie de pisos con objetos y puertas por todas partes. Usando los botones de dirección nos moveremos a izquierda o derecha; para subir a pisos posteriores deberemos pisar unas partes del suelo indicadas con una línea verde. Al hacerlo rebotaremos hacia arriba y así podemos subir hasta llegar al techo.

Esto encierra un primer peligro, y es que rebotar demasiadas veces seguidas terminará por destruir este trampolín y moriremos una vida sin más. Dicho trampolín indicará con colores las veces que hemos saltado encima, pero una vez que pisemos tierra firme este se recuperará por completo para ser usado otra vez.
El objetivo del juego es recuperar los objetos robados, cosa que no va a ser fácil ya que los ladrones, siendo una banda de gatos, van a acosarnos a lo largo del nivel para que no logremos nuestro cometido. Estos gatos se moverán de aquí y allá, ocasionalmente yendo contra nosotros. Si alguno de ellos nos toca adiós a una vida.

Para defendernos tenemos por un lado las puertas que hay por ahí. Podemos abrirlas a distancia a nuestro antojo. Los gatos también la pueden abrir, pero si la abren del lado del pomo recibirán un golpe y quedarán aturdidos unos segundos. Nosotros, por nuestro lado, también podemos cerrarles las puertas en las narices para ganarnos esos preciados segundos.

Además, algunas puertas tendrán un color marrón extraño. Si abrimos una esta emitirá unas ondas que se llevarán a todos los gatos que encuentre por el camino, eliminándolos temporalmente de la partida (y ganando algunos puntos para ello). La dirección en la que viaja esta onda viene indicada por el pomo de la puerta.
Cuando consigamos todos los objetos cambiaremos a un nuevo nivel de similares características, sólo tras superar varios niveles accederemos a un nuevo tipo de nivel con nuevos elementos, pero antes un nivel de bonificación bastante curioso que consiste en tocar el mayor número de globos posibles así como un globo de mayores dimensiones que otorgará muchos puntos, todo ello en un límite de tiempo.

Sin embargo, el límite de tiempo no viene marcado con una cifra no, sino con la propia canción. Cuando esta termine el tiempo se acabará y sumaremos tantos puntos cómo globos hubiéramos tocado. El hecho de no tener un contador dificultará la tarea de conseguir rendir al máximo y tocar el gran globo cuando quede poco tiempo.
Una vez salido de este pequeño nivel de relajación, entraremos en un estilo nuevo de nivel. Si bien las puertas, los gatos y todos los elementos van a ser los mismos, ahora se va a añadir un pequeño elemento: la posibilidad de entrar en el techo. Esto significa una nueva ruta de escape, que compensará que los pisos sean más complicados y el hecho de que haya algún gato más que antes.

Tras varios niveles así (más otro de bonificación) habrá un nuevo elemento añadido al nivel: Ahora dos campanas situadas en los laterales del escenario y que podremos derribar saltando contra ellas. Esta caerá y eliminará a los enemigos que estuvieran debajo de nosotros. Más adelante iremos viendo alguna otra cosa nueva, cómo trozos de suelo de colores chillones que al pisarlo desaparece pudiendo caer los gatos ahí y ofrecernos un poco de ayuda, aunque cuidado por donde se pisa...
Los enemigos solo son 2, los gatos de color rosado que aparecerán en bandadas de 4 o más y un gato de color rojo, de tamaño más grande y que suele ser mucho menos invasivo que sus camaradas. Este gato de grandes dimensiones se puede esconder tras los objetos, recuperar uno mientras él está nos ofrecerá puntos extras, pero si justo sale cuando íbamos a cogerlo moriremos una vida.

Un enemigo mortal es el tiempo. Si tardamos demasiado en superar el nivel la palabra “Hurry” aparecerá, añadiendo otro gato más a la partida. Y si incluso así no nos damos prisa terminará por lanzarnos un nuevo enemigo, esta vez sin ser ningún tipo de animal que no le afectan los portazos ni las tretas básicas.

RESUMEN:

Juego: Mappy

Género: Plataformas.

Pros: Rápido y directo de jugar. Cada grupo de niveles añade un nuevo elemento agregando variedad. Estrés producido por el "Hurry up", que añade enemigos al nivel para que nos demos prisa.

miércoles, 12 de agosto de 2015

ANVIL OF DAWN

En esta ocasión voy a hablar de Anvil of Dawn, un juego antiguo de mazmorras en primera persona en donde los combates y los puzzles y las trampas estarán en cada esquina del juego.
La historia nos viene a comentar como un señor de la guerra (Warlord) está conquistando el mundo. Nadie está a salvo de esta amenaza y ya son muchos los que han caído bajo el increíble poder del señor de la guerra. En un desesperado intento por detenerle se han reunido a 5 héroes que buscará el modo de sobreponerse a esa invasión y encontrar un modo de detenerle.

Así pues, para empezar, tendremos para nuestra elección 5 personajes para elegir, cada uno con 4 atributos principales que estarán distribuidos según el personaje en cuestión: Fuerza, aguante, agilidad y poder. El hombre alto y fornido tendrá una gran fuerza y aguante, el hechicero poseerá más poder (usado para la magia) y el trasgo será el personaje equilibrado con los mismos puntos para los 4 atributos.

Incluso así podemos crear un personaje personalizado, aunque emplearemos a uno de los 5 pero hacer que el mago tenga mucha fuerza en lugar de mucho poder mágico. Sin embargo habrá unos mínimos, y es que si decidimos personalizar al hechicero nunca le podremos otorgar menos de 5 puntos mágicos (aunque si podemos darle el máximo de fuerza).
Una vez hecho todo empezará el juego, nos despertaremos en nuestra cama pero sentiremos que nos hemos quedado dormido cuando se suponía que debíamos estar junto a otros hombres. Ya con el control del personaje es muy importante conocer las pantallas más importantes para saber manejarnos en condiciones.

La vista es en primera persona, así que veremos algunas paredes y, girando y moviéndonos, veremos el resto de nuestro dormitorio, cosas cómo un baúl, una lámpara y una puerta que está completamente cerrada. Arriba a la derecha estará el retrato de nuestro personaje y dos barras indicadoras que se refieren a la salud y maná. Abajo a la derecha está el minimapa, que se irá dibujando según veamos cosas.

Usando los botones de dirección (o el ratón) y colocando al personaje en el baúl le haremos click para abrirlo y así conseguir el contenido del mismo, siendo una poción de salud. Con el botón derecho del ratón se enviará automáticamente al inventario, pero si queremos colocarlo nosotros mismos podemos hacerlo pulsando con el ratón en nuestro retrato o con la tecla “C” del teclado abriremos el mismo. Pulsaremos una vez más en el cofre, ya que contiene una planta mágica que repondrá algo de nuestro maná. Conviene hacer click en el cofre hasta que el personaje nos diga que está vacío, ya que nunca sabremos qué o cuantos objetos contiene.
Es hora de comenzar la aventura, y para ello tendremos la introducción a lo que serán los futuros puzzles: Abrir la puerta. Obviamente la habitación es pequeña y poco tardaremos en encontrar la palanca que la abre, pero eso significa que luego tendremos que buscarlas por nosotros mismos en futuros escenarios.

Caminando por el castillo nos toparemos con un mago que nos enseñará 2 hechizos mágicos: Uno es el de curación, siendo común en todas las partidas. El segundo dependerá de nuestra elección, decidiendo entre las disciplinas de fuego, agua, viento, tierra y rayo. Según la elegida nos ofrecerán un hechizo de esa disciplina.

Siguiendo la única ruta del juego llegaremos al sótano en donde se encuentra el herrero, forzándonos a una nueva elección, esta vez en el tipo de arma, según sea un arma cortante cómo la espada, de golpear cómo un hacha, de empalar cómo una lanza o de lanzar cómo una cuchilla.
Para seguir debemos presionar un pequeño botón que quizás no veamos a simple vista. Al pulsarlo la puerta se abrirá y pronto seremos transportados por otro mago a una zona alejada del castillo, en pleno corazón de la tierra devastada por el señor de la guerra.

Una nueva mazmorra con enemigos nos aguarda, y para combatirlos nos situaremos en alguna posición adyacente al monstruo en cuestión y pulsaremos con el ratón encima del enemigo (o presionamos la tecla “L”), con ello veremos una animación del arma que llevemos en ese momento y, con suerte, al enemigo quejarse.

Tras algunos golpes el enemigo morirá, quedando sólo los restos del mismo y, con suerte, alguna poción o alguna llave blanca que usaremos más tarde. Entonces registraremos la mazmorra hasta encontrar cofres que contentan objetos, enemigos contra los que lucharemos y puzzles y palanca y compuertas que se abran con llaves o con lo citado anteriormente.

En el juego nunca aumentaremos de nivel al método tradicional. En su lugar al utilizar armas o alguno de nuestros hechizos ganaremos experiencia en esos campos. Cuando la barra de experiencia se llena apareciendo un indicador de que la hemos llenado (empezará a llenarse una nueva automáticamente). Si conseguimos salir de la mazmorra se nos permitirá aumentar 1 punto el atributo para los distintos tipos de armas, así si aumentamos 1 punto en “empalar” manejaremos un poco mejor este tipo de armas en concreto.
Con la magia sucede lo mismo, utilizando los hechizos en varias ocasiones podremos mejorar la fuerza, eficacia y la velocidad de invocación de dicho hechizo en un punto al salir de la mazmorra. Sin embargo hay más tipos de magia que los que nos enseñaron inicialmente, y es que hay algunos hechizos que no pertenecen a los 5 ya citados y que aprenderemos por nuestra cuenta.

La cantidad de objetos en el juego es realmente muy grande; desde objetos únicos y especiales que tienen un único uso (y luego no sirven para nada pero que podemos llevar en el inventario de todos modos), objetos comunes de uso simple, u objetos clave que sirven para hacer algo en particular en alguna mazmorra en particular en algún punto en particular.

Esto se complicará al combinarse con la gran cantidad de trampas y resortes que hay en las mazmorras. Desde pinchos, trampas mágicas, rocas gigantes... todo diseñado para golpearnos a traición y hacernos perder nuestra salud rápidamente, sumado a que pulsamos un botón antes de tiempo o que debemos dejar un peso contundente encima y no lo sabíamos el juego nos obligará a movernos continuamente de un lado para otro explorando y tropezando con algunas trampas otra vez.
En algunos momentos nos encontraremos con algún que otro NPC; aunque la mayoría de ellos son simples supervivientes que a duras penas sobrevivieron a la invasión del señor de la guerra. Algunos nos dirán consejos de cómo afrontar la mazmorra en la que estamos, otros nos pedirán ayuda, ofreciéndonos algo a cambio si cumplimos.

El número de mazmorras en el juego es elevado también; cuando superemos alguna daremos al exterior, que se verá de un modo muy diferente al que se muestra el interior. Aquí nos desplazaremos por algún camino aunque no siempre está muy claro por donde se puede ir o no. Además el mapa, siendo genérico en este caso, no nos informa de nuestra situación y no nos queda más remedio que encontrarnos nosotros mismos.

Los objetos que recogeremos van a llenar nuestro inventario a la mínima que nos descuidemos. Si bien el inventario no forma cuadrículas y, por lo tanto, podemos poner los objetos que queramos en la posición que queramos ¡incluso unos encima de otros!; pero tarde o temprano nos encontraremos con serios problemas para usar una llave si no tenemos un mínimo de orden.
Ocasionalmente encontraremos bolsas o pequeños cofres que podemos llevar con nosotros. Al equiparlo en nuestra mano derecha/izquierda se abrirá un pequeño recuadro de inventario; podemos meter tantos objetos cómo queramos, para luego llevar ese saco en nuestro inventario general y así tener las cosas más organizadas porque si; en un principio no lo puede parecer, pero entre objetos necesarios y otros no tanto (pero que no sabemos que no son necesarios) acabaremos enterrando nuestro pobre inventario.

Y es que hay objetos que resultan muy útiles y que tienen un uso inmediato cómo las pociones, llaves u otros objetos que tienen el mismo efecto que un hechizo en concreto (pero sin gasto de maná). Otros objetos serán indispensables, y es que para derrotar al señor oscuro necesitaremos algunos objetos con nosotros que nunca podremos tirar.

Ahora bien, ciertos objetos tienen un uso en particular, pero nunca llegaremos a estar seguros del todo de si ese objeto ya utilizado conviene tirarlo o si al usar ese objeto con aquel NPC ahora se convierte en un objeto imprescindible o inútil... algo de lo que no estaremos nunca seguros del todo.
Hay que añadir que existen algunos lugares que puede que no visitemos. Así por ejemplo existe alguna zona que no es necesario atravesar, sino que podemos ir por otra distinta y aún así poder continuar el juego sin problemas. Explorar el 100% no es absolutamente necesario, pero sí que lo es reunir los objetos que el juego nos pida, cosa que no siempre será sencilla.

Si bien el nivel de frustración puede ser elevado en múltiples ocasiones tales cómo trampas que aparecen de la nada y nos matan antes de que reaccionemos o enemigos que nos rodean impidiendo que podamos defendernos de todos ellos. Por estas razones (y muchas más) estamos frente a uno de esos juegos en los que guardaremos a menudo y cargaremos también a menudo.

Una curiosidad final es que en este juego no elegimos un personaje que es el que realiza la misión de salvar los reinos, sino que los otros cuatro también van a intentar llevar a cabo esta gesta titánica, pudiendo encontrar a alguno de ellos en nuestra aventura... aunque no en las mejores condiciones.

RESUMEN:

Juego: Anvil of Dawn

Género: RPG en primera persona.

Pros: Cinco personajes a elegir los cuales podemos personalizar sus atributos iniciales a nuestro gusto. Un inventario que no forma ningún tipo de cuadrícula, pudiendo llevar en él tantos objetos cómo deseemos y colocados del modo que deseemos. Bolsas y cofres con un inventario adicional, para un mejor orden de las cosas. Combinación entre monstruos, puzzles, pequeñas misiones y trampas que entorpecerán nuestro camino. Varios finales, con algunos escenarios que no resultan necesarios visitar para completar el juego. Añadir notas personales en el mapa donde queramos.

Contras: Es un juego para cargar y guardar la partida continuamente, ya que algún enemigo de sorpresa o trampas a mala idea nos destruirán sin remedio. Necesitamos cambiar continuamente el uso de teclado y ratón, ya que para según que casos necesitaremos la precisión del ratón o la rapidez del teclado.