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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.

jueves, 29 de enero de 2015

MADOU MONOGATARI I

Para esta entrada tan especial voy a hablar de un juego que luego originaría toda la saga Puyo puyo, y es que aunque no lo parezca, muchos de los personajes del famoso juego de puzzles surgieron a raíz de otra saga con un género totalmente distinto. El juego que voy a tratar es llamado Madou Monogatari I, siendo esta en concreto la versión de Game Gear. 
La historia empieza con nuestra conocida Arle Nadja dentro de un edificio que no reconoce; tras unos pasos aparece una cocatriz que mira fijamente a la chica petrificándola al instante. Convertida en piedra se cae y pierde el conocimiento; entonces Arle despierta de esta terrible pesadilla no sin antes caerse de la cama.

Hoy es el día del examen del jardín de infancia, Arle se encuentra nerviosa porque para pasar el examen hay que entrar en una torre llena de ilusiones con monstruos y trampas. Pero reúne valor y decide seguir adelante, entrando en solitario en la torre.

Y ahí comienza la partida, con una visión en primera persona en un juego RPG de mazmorreo de lo más peculiar. Para empezar en la parte izquierda tenemos lo que ve nuestra querida Arle. Las flechas para indicarnos hacia donde queremos ir, y a la derecha la alegre expresión de la niña. 
Pulsando uno de los botones accedemos a las opciones del menú como por ejemplo poder ver el mapa de las zonas que hayamos visitado, visionar o incluso usar la magia que hemos aprendido (empezando inicialmente con dos) u objetos así como guardar la partida.

Avanzando por esa mazmorra podemos encontrarnos con varias cosas como por ejemplo la tienda de Tautau, en donde nos ofrecerán un buen surtido de objetos por un precio. El dinero inicial es suficiente para comprar algunas cosas, que bien podemos hacer si así lo queremos, al menos hasta llenar el límite de 9 objetos que permite la bolsa a menos que compremos otra bolsa extra.

Por algún otro de los pasillos podemos toparnos con un cofre que contendrá un objeto para nosotros. El juego está lleno de estos cofres, en su mayoría contienen objetos de recuperación de salud o maná, aunque puede haber otras sorpresas (quizás no siempre agradables) en ellos.
En cualquier momento podemos toparnos con un enemigo, un puyo de color amarillo o verde que hará las veces de limo de cualquier RPG corriente. Es por eso que es hora de combatir a este enemigo. Para ello no contamos con ataques físicos, sino mágicos.

“fire" y “Ice Storm” (fuego y tormenta de hielo) son los dos ataques básicos que podremos realizar. No usarán maná, por lo que siempre habrá manera de atacar. Elegiremos alguno de ellos y, tras escuchar a la chiquilla conjurarlo golpeará al enemigo ocasionándole daños (es posible que nos esquiven el ataque o que nos caigamos en el proceso).

Aquí es cuando el juego va a destacar por su peculiaridad, para empezar no veremos ningún indicador de daño. El puyo dirá “Ouch” seguido de “I’m doing really great!” y todo quedará así. El puyo atacará y si nos impacta podremos leer en pantalla un quejido de Arle “Oomph!” y decir “Go, go! I’m doing great!” Ahora nos tocaría atacar a nosotros pero... ¿Qué ha sido de los números?
Podemos olvidarnos de las clásicas cifras para este juego ya que nunca tendremos datos directos en números para saber el daño que estamos realizando o el que nos hacen, ni siquiera habrá indicaciones de nuestra salud o maná; todo vendrá especificado de palabras de la propia Arle y de los enemigos. Esto significa que cuando dice “I’m doing great!” aún tenemos bastante salud. Por otro lado frases como “Yahoo! I’m doing great”, “It hurts a little” o “I’m nearly Finished!” serán algunos de los muchos textos que Arle (y enemigos) van a decir para saber como se encuentran.

Con siguientes ataques derrotaremos a ese puyo, celebrando nuestra victoria y ganando experiencia indicada con una serie de círculos alrededor de la pantalla que se llenarán a medida que ganamos experiencia. También nos darán dinero, pero a menos que lo revisemos manualmente no sabremos cuanto.

Si con el combate perdimos cierta cantidad de salud veremos como la expresión facial de Arle ya no es la misma que antes. Donde teníamos a una alegre Arle que parpadea rápidamente y con la boca abierta ahora está más triste y vemos sus ojos más cansados, un buen indicador de que nuestra salud ya no es la óptima. 
Si la salud bajara más la expresión facial de Arle sería más derrotada y la música del juego cambiará totalmente. Por ello aunque no hay datos ni números para saber como estamos, es la propia Arle la que nos informa de su condición física. Otros estados como ser envenenado también los conoceremos porque la música cambia aunque acabemos de usar un objeto que nos cure al 100%.

Explorando más la zona habrá puertas que no podemos abrir aún e incluso una esfera mágica, custodiada por un poderoso enemigo que es posible que nos derrote fácilmente y ganándonos un gameover con ello. Por ese motivo conviene combatir contra varios puyos en el piso uno y aumentar a nuestro personaje un par de niveles. Una vez que estemos en el nivel... ¿Cómo? ¿Qué tampoco sabremos el nivel que tiene Arle? Y es que por mucho que llevemos la cuenta no estaremos seguros de si tenemos nivel 10 o 15, al no haber indicaciones para ello.

Derrotando a según que enemigos fuertes o visitando ciertos lugares llegaremos a aprender magia nueva para emplear en nuestra aventura. Así “Healing” para curar nuestra salud o “Hiidan” para adormecer a los enemigos son dos de los ejemplos. Existe magia que solo se usará en combate y otra tanto fuera como dentro del combate. 
Llegado cierto momento del juego conseguiremos usar un ataque “?”, que no quedará muy claro lo que pasará al usarlo y es más propio del azar. Puede que la diosa fortuna aparezca y nos de dinero, o en cambio nos adormezca tanto a nuestro enemigo como nosotros. Solo se puede usar una vez por combate, y es algo totalmente aleatorio.

Y es que el juego pese a que parezca muy simple está cargado de detalles. Podemos toparnos con ciertos elementos con los que hará falta utilizar un objeto en concreto para poder seguir avanzando (siendo un objeto que se consigue en algún punto del juego o comprándolo en alguna de las tiendas). También habrá algún que otro personaje que pueble esta extraña torre y que puede ayudarnos o perjudicarnos.

En cuanto a los objetos, además de los clásicos de recuperar salud y maná, hay otros que se usan solo cuando algunos enemigos realizan ciertas acciones, como por ejemplo el fantasma que puede poseer nuestro cuerpo, necesitando una flauta (de 1 solo uso) para poder exorcizar nuestro cuerpo de semejante espíritu. 
Un punto que podríamos considerar negativo del juego es que si bien tenemos un mapa que indica la posición de los muros y las distintas puertas (incluso distingue puertas normales con puertas unidireccionales) no hay indicaciones sobre las escaleras donde podemos subir o bajar de piso ni otros sitios especiales o de cierta relevancia.

Aún así, el juego tiene bastantes detalles y no todo se basa en derrotar enemigos combatiendo, a veces hay pequeños puzzles como suelo resbaladizo que no nos permite caminar libremente o toparnos con un lago que bloquea nuestro camino, necesitando usar nuestra inteligencia para superar cada obstáculo.

Lo más curioso es que si bien con el paso de los niveles muchos enemigos antiguos dejarán de darnos experiencia, habrá en otros puntos en donde cada 3 combates aumentaremos un nivel (recuperando la salud y maná al 100%), por lo que incluso los clásicos objetos de salud y maná no siempre van a ser tan necesarios.
También es realmente importante revisar las paredes. A nivel visual no aparece nada, pero al avanzar o chocar contra ciertos muros habrá un texto que nos dice algo importante. Quizás el aviso del siguiente puzzle, la solución del mismo, o simplemente un trozo del muro puede romperse revelando un objeto para nuestro inventario.

RESUMEN:

Juego: Madou Monogatari I

Género: RPG de Mazmorras.

Pros: La ausencia de datos numéricos destacan frente a otros juegos RPG más clásicos. Buena cantidad de puzzles y otros detalles en donde usar ciertos objetos o ataques mágicos lograrán premios o avanzar en el juego. Incluso en combates aleatorios podemos observar comportamientos extraños, tales como un enemigo que se derrota el solo o que nos producen efectos extraños.

Contras: En los mapas se indican muros y puertas, pero no se indican donde hay escaleras para subir/bajar de piso. Debemos empezar luchando contra enemigos aleatorios hasta subir al menos 2 niveles, ya que si intentamos avanzar de manera normal es posible que el primer enemigo distinto a los 2 puyos iniciales nos derrote sin ninguna oportunidad de defendernos.

viernes, 23 de enero de 2015

ETHERLORDS 2

El juego del que voy a hablar a continuación es una curiosidad, y es que es un juego que combina el género de cartas intercambiables (con reglas y habilidades muy parecidas con el famoso “Magic The Gathering”) pero a la vez viviremos una aventura con sus personajes y con distintas razones para las batallas, recogiendo artefactos y comprando nuevos hechizos.
Si nunca hemos jugado un juego de este estilo no está de más pasar por el tutorial, que nos ayudará a comprender cómo se juega con estas particulares “cartas”. Si ya hemos jugado a juegos tales como Magic, Duel Masters o similares no hará falta, ya que muchas habilidades van a ser las mismas que los citados juegos, aunque tendrán otro nombre.

En la primera pantalla de campaña podemos elegir a uno de dos personajes distintos, cada uno perteneciente a una facción. Tras alguna introducción con textos sobre nuestra misión, los objetivos o las razones que motivan a nuestro personaje o bando podremos ver algún tipo de “cinemática” en el que nuestro personaje se mueve por el escenario él solo para dar pie a alguna conversación.

Tras tomar el control del personaje podemos revisar nuestro inventario. En un principio estará todo vacío con una excepción: nuestra “Baraja/mazo”. Que constará con un total de... ¡18 hechizos! Esto sin duda nos va a chocar ya que en cualquier juego (más o menos complejo) normalmente no suelen bajar de las 40 cartas, pero sin embargo en este juego 18 es el límite y con él nos las arreglaremos.
Caminando a base de click por el escenario pronto nos toparemos con algún enemigo, probablemente alguna criatura neutral que nos bloquea o, según como sea la historia, algún enemigo directo. Tras tocarle el juego nos dirá el nivel de ambos personajes y los puntos de vida, y si queremos aceptar el duelo o no (en la mayoría de casos no nos quedará otra que aceptar, si es que queremos seguir avanzando).

Comienza el duelo, con nuestra mano repleta de hechizos robados aleatoriamente de nuestras reservas. Lo primero es revisar los números: Los puntos de vida que, obviamente, de llegar a 0 habremos perdido el combate (puede que el enemigo tenga distinta salud inicial que nosotros). Pero hay 2 datos importantes más, que son el éter y los canales de éter.

Éter es el maná disponible para invocar nuestros hechizos, mientras que el canal de éter es el que dice cuanto éter tendremos al incial de cada turno. Esto significa que al empezar con 1 canal de éter tendremos 1 de éter para poder usar. Si pasamos un turno ahora tendremos 2 canales de éter, lo que viene a decir que empezamos el turno con 2 de éter. Tanto si hemos usado ese éter para invocar algo o no, al comienzo del siguiente turno volveremos a tener tanto éter como canales de éter tengamos (aumentan con el paso de los turnos o el uso de cartas especiales).
De regreso al duelo tenemos una criatura llamada “ácaro”. Esta invocación requiere 3 de éter, así que para ayudarnos a invocar a esta poderosa criatura más rápidamente usamos, de nuestra baraja inicial, un hechizo que aumentará nuestro éter disponible en este turno (recordemos que si no lo usamos se perderá de un turno a otro), así que tras usar esa carta y tener 3 de éter invocamos el ácaro, que posee números tales como 2/2.

2/2 son sus valores de ataque y salud respectivamente. Lo que significa que en combate hace 2 puntos de daño al enemigo y morirá si el enemigo le golpea con 2 o más puntos de daño. Al igual que en otros juegos de cartas, la criatura al entrar en juego no puede atacar inmediamente, necesitan esperar un turno antes de realizar dicha acción.

En nuestro siguiente turno tendremos de nuevo éter disponible, así que si tenemos 3 podríamos invocar otro ácaro para reforzar nuestro ejército. Una vez invocado todo lo que queríamos es hora de atacar. Bien con doble click sobre el ácaro que invocamos en el turno pasado o bien usando el comando “atacar con todos” dicho ácaro se desplazará al centro del escenario con un símbolo y un “1”, indicando que esta criatura atacará (si atacamos con varios en el mismo turno el número indicará el orden de ataque).
Puesto que el rival no tiene nada le quitaremos 2 puntos de vida y se acabará nuestro turno (no hay posibilidad de usar cartas tras el combate). En este punto ocurrirá algo, y es que el ácaro que atacó está “parado”. Eso significa que si el rival tuviera alguna criatura en juego y atacara con ella no podríamos usar a este ácaro para bloquear (aunque si podríamos usar el que invocamos en nuestro último turno).

El rival en su turno ha invocado otra criatura, esta vez es un 3/2 que tiene una buena cantidad de habilidades, aunque no todas positivas. Para empezar, esta criatura no necesita descansar, pudiendo atacar en el mismo turno en el que ha sido invocarla. Al hacerlo podemos elegir si queremos bloquear con el ácaro que no usamos para atacar, pero si decidimos bloquear debemos tener en cuenta que el atacante siempre hará su daño antes, por lo que con sus 3 de ataque esta criatura puede con los 2 puntos de salud del ácaro y matarlo.

Obviamente podemos decidir no bloquear, recibir 3 puntos de daño y esperar a invocar algo más poderoso o más criaturas que no mueran en el intento de detenerlo, o incluso usar magia para protegernos de los ataques enemigos, devolver a la criatura enemiga a la mano, etc...
Claro está, puesto que el atacante tiene ventaja, si tenemos un ejército de 4 ácaros y el enemigo otros tanto ácaros y decidimos atacar con todo así como nuestro enemigo bloquear con todo, ocurrirá que todas las criaturas enemigas morirán, ya que nuestros ácaros atacarán antes matando al enemigo antes de que este corresponda (es posible bloquear con varias criaturas a una única atacante).

Por este motivo aunque 18 cartas parezca un número irrisorio, será suficiente para eliminar a los enemigos del modo aventura. Al hacerlo ganaremos algún hechizo nuevo que podemos incluir en nuestra baraja o no (nunca más de 18 cartas activas); también ganar experiencia que, con la suficiente, subiremos de nivel y con ello tendremos más salud para el héroe y una opción a elegir entre 3, tales como hacer que el héroe tenga un 10% de salud extra, o que robemos una carta extra cada 3 turnos.

Esto nos plantea algo tremendamente curioso, y es que en un principio nuestras cartas son simples pero efectivas y, aunque ganemos esa criatura poderosa de 7/7 con varias habilidades positivas no nos va a servir de nada, ya que la cantidad de éter que necesita es tan alto que para cuando queramos invocarla ya hemos muerto (o ganado el combate, incluso usando ciertas cartas que nos darán éter extra por un turno).

Sin embargo, cuando nuestro personaje vaya aumentando más y más niveles, los canales de éter tardarán menos turnos en aumentar, pero además tanto nuestra salud como la de los enemigos es mucho mayor, haciendo que el combate se vuelva más largo, logrando que todos nuestros ácaros, por muy efectivos que fueran, ahora resulten poco más que arañazos en los más de 35 puntos de vida de nuestro enemigo.
Y es por eso que tendremos que ir mejorando la baraja, pero no tanto con las mejores criaturas, sino con las mejores criaturas que podamos ofrecer en ese instante. Así por ejemplo en vez de por 3 de éter un ácaro de 2/2 ahora incluiremos por 4 de éter un trent 4/4 con la habilidad de regenerarse (si tenemos el maná que nos pide y recibe 4 de daño no morirá, sino que seguirá con vida).

Aunque al nivel 2 ya tengamos este trent tardaremos más de lo necesario en invocarlo, y ni siquiera hará falta tanto potencial para derrotar a un enemigo que en 3 ataques de ácaros ya está en las últimas. Sin embargo al nivel 8 invocaremos a este trent tan rápido como antes invocábamos a los ácaros, algo a tener en cuenta.

También al derrotar a ciertos enemigos ganaremos una especialidad, algo que puede romper un poco el juego ya que algunas especialidades le dan la vuelta al duelo muy rápidamente sin que podamos hacer nada. Estas especialidades tienen poderosos efectos con cartas muy concretas, así que algunas pueden sernos tremendamente útiles y otras no tener efecto ninguno en nosotros.

Por ejemplo, la habilidad “par de velos” hace que cuando el jugador invoque un Velos (es una criatura de bajo coste pero más poder de lo normal que se muere al siguiente turno de ser invocado) ese jugador invoque un segundo velos gratuitamente, pudiendo invocar 4 criaturas con muy poco éter. Otras como bloquear (aleatoriamente) daño causado por los enemigos en combate cuerpo a cuerpo o incluso poder invocar una criatura sin pagar su coste de éter (permitiéndole invocar otra).
Estas habilidades funcionan de modo aleatorio, algunas como “par de velos” funcionarán siempre (al menos en los enemigos ya que es su especialidad) mientras que la de bloquear el daño físico será completamente aleatorio, pudiendo bloquear nuestro 8/8 y que no haga ningún daño pero nuestro pequeño 2/3 si lo haga, haciendo difícil trazar una estrategia cuando la suerte está echada.

Con todo han sabido crear un juego de aventura que utiliza cartas para duelos, sin ser un mero 1 contra 1 todo el tiempo y dándole un rol de aventura, ya que en los escenarios hay recursos para recoger que podemos utilizar para comprar algunos hechizos nuevos, o por ejemplo algún elemento en el juego que al tocarlo todos los trents que sean jugados serán más fuertes, mientras que las criaturas con la habilidad “vuelo” sean más débiles.

Eso nos forzará a cambiar un poco nuestra baraja si es que teníamos criaturas voladoras; por otro lado incluiremos muchos trents para aprovechar que serán más fuertes y que probablemente el enemigo no tenga ninguno. Este tipo de acciones durarán una cantidad de días (caminar hará avanzar los días) o incluso durar hasta que terminemos ese mapa.
En cuanto a la cantidad de criaturas que se pueden invocar es muy variado. Si bien podemos considerar mejores o peores suelen tener algún balance y depende del jugador. Por ejemplo el ácaro es un 2/2 y el trent también es un 2/2 pero con la posibilidad de regenerarse del daño (evitando la muerte). Ambos necesitan 3 de éter, así que podemos pensar que el trent es mejor.

Si bien por si solo el trent es mejor que el ácaro, existen criaturas como la reina ácaro o el ácaro obrera que aumentarán los atributos de aquel simple ácaro, haciendo que en vez de un 2/2 sin nada ahora sea un 3/3 con moción y que daña primero; por su lado el trent, por muchos otros trents que invoquemos, nunca ganará ninguna otra habilidad a mayores.

El juego cuenta con 2 campañas iniciales para elegir, pero que tras elegir una de esas dos y completarla jugaremos una 2º que continúa la historia donde terminó la primera pero desde el punto de vista de otra facción, (no será la misma que si hemos elegido la otra campaña al principio del juego). Tras completar ambas campañas habrá otra una final; en cada una manejando a un tipo de criaturas bien diferenciada. Hará falta dominar cada uno de los estilos y crear nuestra baraja acorde a nuestras necesidades para derrotar a todos los enemigos y superar así el juego.
Por ejemplo en los caóticos contamos con numerosas cartas de daño y destrucción del enemigo, mientras que con naturaleza habrá varias cartas para ganar éter más rápidamente y así invocar criaturas más fuertes, o bien controlando a los cinéticos y sus criaturas rápidas y de bajo coste que hagan daño antes de que el rival empiece a invocar algo.

Fuera del modo campaña no hay mucho más. Existen modos de duelos entre héroes de nivel 1 o más o crear nuestras propias barajas con una cantidad de recursos disponibles. Así X criatura pedirá muchos recursos y otras menos, no pudiendo pasarnos del límite que se nos ofrece.

RESUMEN:

Juego: Etherlords 2

Género: Cartas/aventura.

Pros: El modo campaña nos presenta una historia con motivaciones para hacer las cosas. Hay que explorar el mapa bien, ya que a veces habrá algún artefacto u otra cosa que nos facilite la siguiente batalla. Cuatro facciones, cada una con su estilo propio de juego, desde criaturas rápidas de bajo coste a grandes incrementos de éter para invocar cartas más poderosas.

Contras: La especialización del enemigo a veces crea combates desiguales en donde el azar decide si ganamos o no. Algunos escenarios son muy favorables con el enemigo, haciendo que su combate sea difícil y el resto de ese mismo nivel mucho más fáciles en comparación.

viernes, 16 de enero de 2015

DEVIL WORLD

Para esta ocasión trataré sobre Devil World, un juego de Nes en donde un escenario y jugabilidad similares al Pacman pero que pronto comprenderemos que las diferencias hacen de este juego único.
Nada más empezar veremos elementos que pueden sonarnos del citado Pacman ya que en pantalla nos presenta una especie de laberinto, un par de monstruos enemigos y un montón de bolitas para comer.

Sin embargo, pronto cambiará nuestra percepción del mismo, ya que en breves instantes el diablo situado en la parte superior de la pantalla señalará una de las 4 direcciones. Esta determinará hacia donde se moverá la “pantalla”, y es que todo el escenario se desplazará en uno de los 4 puntos cardinales.

Pasar por encima de las bolitas no hará nada, necesitamos previamente pisar una de las múltiples cruces que hay en el camino. Al tocar cualquiera de ellas aparecerá una cruz en nuestra cara; a partir de este momento ya podemos comer todas las bolitas que queramos.
Claro está, los enemigos que rondan por el laberinto intentarán evitarlo. Tocarlos nos matará una vida, pero podemos dispararle bolas de fuego siempre que tengamos una cruz con nosotros. Al impactar al enemigo este se volverá una bola que se moverá y que podemos comer para algunos puntos extras. Tanto si devoramos al enemigo derrotado como si no reaparecerá al cabo de unos instantes.

En ocasiones aparecerán helados dando vueltas por los bordes de la pantalla; comernos serán muchos puntos para nosotros, aunque no siempre va a ser fácil porque al estar la pantalla desplazándose continuamente muros pueden estorbarnos.
Cuando haya pasado cierto tiempo, la cruz empezará a parpadear, esto indicará que se acabará su tiempo y necesitaremos pisar otra cruz para poder seguir comiendo bolas y disparando a enemigos. Una vez comido todas las bolas el nivel estará completado y entraremos de lleno a la segunda fase del primer “Mundo”.

La segunda pantalla es muy diferente; ya no consiste en comer bolas, sino en recolectar 4 biblias que están en cada una de las esquinas. Al tocar una la equiparemos como con la cruz y la debemos llevar hasta el punto central del laberinto (que puede no ser el mismo centro de la pantalla, debido a que el demonio está desplazándola continuamente).

Al igual que con las cruces podemos disparar cuanto queramos. Si bien parece más fácil no debemos olvidar que estos libros están situados en las esquinas; en cualquier momento el diablo puede cambiar la dirección y hacernos aplastar contra el borde de la pantalla, matando nuestra vida.
Superado esta otra pantalla entraremos de lleno a una de bonificación. El objetivo es jugar el escenario normal pero sin ningún demonio que la controle; En su lugar distintos símbolos de “<” apuntando en distintas direcciones determinará hacia donde se dirige el desplazamiento de la pantalla.

El objetivo es recoger 6 libros con el símbolo de interrogación. Simplemente al tocarlos sumaremos puntos o conseguiremos una vida, participando contra el cronómetro. Cuando logramos los 6 o el tiempo llega a cero el nivel termina.

Tras terminarlo entraremos en la ronda 2, cuyo escenario es ligeramente distinto pero la mecánica es la misma, y es que una vez superada la ronda 2 (tanto la pantalla de cruces como la de la biblia así como el nivel de bonificación) los escenarios ya no van a modificarse en ningún modo siendo siempre los mismos.
Con el tiempo los enemigos serán más numerosos o incluso se añadirá un enemigo más peligroso contra el que tenemos que lidiar. Del mismo modo el diablo encargado de desplazar la pantalla va a ser cada vez más molesto.

RESUMEN:

Juego: Devil World

Género: Laberinto/Comecocos

Pros: Bastante fácil de jugar. Que el demonio mueva la pantalla nos hace estar más pendiente de los muros del laberinto. 2 tipos de niveles distintos; uno comiendo todas las bolas del laberinto y el otro recogiendo y depositando las biblias en el centro del laberinto.

Contras: Muy pocos tipos de laberintos, podrían haberse incluido algunas formas nuevas que ofrezcan frescura al juego.