Lo primero y antes que nada es elegir a nuestro personaje. Tenemos dos opciones, o ser un hombre o una mujer: Esto no solo se reduce a la cara del personaje, sino también al color y al manejo del coche; si bien la diferencia no sea muy drástica, en el propio juego se indica que el coche controlado por la mujer es más veloz, y el coche controlado por el hombre es más potente.
Elegido nuestro personaje-coche y escrito nuestro nombre, le daremos a empezar una partida. La primera pantalla indicará la posición de salida, pudiendo cambiarla poniéndonos más atrás si así lo deseamos, o incluso algunas posiciones más adelante pero solo hasta donde nos permita el juego.
Si bien este juego entraría como parte de los segundos mencionados, tiene bastantes cosas peculiares. La primera, que los tan conocidos “chekpoints” no nos dan segundos adicionales así que el método para lograr más tiempo con el que superar este juego lo podemos obtener... ¡Aplastando a personas!
En cuanto a los rivales, no son los típicos rivales que se dediquen a correr sin más y que solo sirven como un mero estorbo a adelantar, sino que su comportamiento es realmente el más extraño jamás conocido. Bien pueden estar corriendo a lo largo del circuito, como de pronto ir a por nosotros sin ningún descanso, intentando en vano echarnos fuera de la calzada.
Estos rivales, si bien pueden resultar molestos, tienen una gran y buena utilidad: Chocar contra ellos nos darán preciosos segundos extras que aumentarán a nuestro marcador. Si el choque es ligero o por detrás serán pocos segundos, mientras que si chocamos de frente a ellos perderán gran salud y nosotros muchos segundos. En el caso de eliminarlo a alguno de la competición nuestro tiempo en reserva se incrementará en gran medida, útil para ese empujoncito para terminar el nivel.
Repartido por algunos circuitos en algunas zonas tenemos un rival a mayores, un coche de policía nada típico y muy contundente que en el caso de chocar contra ellos o de ver que somos un peligro al volante (cosa difícil de evitar) empezará con una persecución molesta, y es que esta clase de rival se dedicará exclusivamente a empujarnos y golpearnos, y puesto que es un enemigo grande y resistente es casi imposible eliminarlo de la partida (aunque siempre podemos hacerle volcar o lanzarlo por alguna ladera para librarnos de él).
Los circuitos son de lo más diversos y curiosos. Ya no solo hay rectas, curvas y esa clase de cosas, sino que a veces tendremos zonas de agua, saltos medio imposibles y una serie de cosas que harán que el juego se nos atraviese en más de una ocasión. Siempre podemos usar la tecla de “recuperarnos”, pero eso gastará algo de nuestro dinero así que es importante no usarla sin venir a cuento.
Como mencioné antes, los rivales puede que se dediquen a correr, o a chocar, o a hacer estupideces, así que no hay posiciones de ninguna clase. Superar el nivel nos dará unos beneficios que podemos invertir más adelante en mejorar tres cosas de nuestro coche a través de la tienda: La velocidad, la potencia de golpeo y la defensa del mismo.
Nuestro coche, al igual que el de los rivales, puede sufrir daños, incluso tan graves que hace que el vehículo apenas sea capaz de avanzar o de girar bien. Por suerte, con unos ligeros gastos el vehículo se puede reparar completamente, y es por esto que no debemos temer chocar contra enemigos, ya que lo más seguro es que consigamos más dinero en el choque del que luego gastemos en repararlo.
Algo que encontraremos a lo largo de los escenarios (tanto en la carretera marcada como si decidimos explorar por la zona) son unos bidones, de color verde, rojo, azul o incluso negro. Algunos tendrán algún simbolito que refleja lo que contienen, otros una simple “?” que no se sabe lo que será, aunque el color ayuda a saber el tipo de bonus que nos ofrece.
Algunos bonus son meros puntos, o algunos segundos, pero también contamos con super-pegada para golpear a los enemigos mucho más potente; pegamento para la gente y que así no pueda correr mientras los intentamos atropellar, un buen turbo, indestructibilidad... son todos muy variados, aunque existen algún que otro bonus negativo que son una completa lata: Cómo ejemplo más curioso lo conforma el modo “pinball”. Durante lo que dura este objeto (casi medio minuto) nuestro coche rebotará con gran potencia al más mínimo golpe que nos demos, saliendo volando por los aires y rebotando contra una y otra y otra pared, de forma incansable.
Hay tres niveles de dificultad para elegir, pero fuera de “fácil, normal y difícil” el juego nos presenta unos nombres de lo más curiosos. Estos niveles son: Tan fácil como matar conejos con un hacha, Normal todo el día masacre, y más difícil que un francés besando una cobra.
En el nivel de dificultad “fácil” empezaremos en el primer circuito con 3 minutos, y por cada persona atropellada ganaremos 20 segundos. En el nivel medio contamos con un minuto y medio y ganamos 8 segundos por atropello. En cambio en el nivel difícil tan solo contamos con medio minuto y atropellar a la gente nos concederá 5 míseros segundos.
RESUMEN:
Juego: Carmageddon
Género: Conducción bestia.
Pros: Matar a gente, estrellarse contra todo, y una serie de rivales con coches diferentes entre ellos. Variedad en los circuitos, incluyendo oscuridad, nieblas y zonas bajo tierra. El terreno es muy grande de explorar. Un juego que se sale de la norma de todo juego de conducción o arcade.
Contras: El nivel normal de este juego es mucho más dificil de lo que uno podría esperar.
2 comentarios:
Me he topado con este artículo de casualidad buscando juegos de conducción y el artículo me ha resultado muy entretenido. No era el tipo de juego que buscaba, pero no quita que sea un juego de carreras un tanto peculiar.
Un saludo
muy buen juego aunque prefiero el 2 Carpocalypse now! me acuerdo que me vino un demo en una revista... q tiempos!
Publicar un comentario