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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.
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jueves, 8 de febrero de 2018

SLIPSTREAM 5000

Es hora de aprenderse el circuito, calentar motores, apretar el acelerador y… ¿volar? ¡Sí! Porque Slipstream 5000 es un juego de carreras con aviones, láseres y misiles. El juego es antiguo, por lo que puede resultar necesario utilizar dosbox para su correcto funcionamiento.
Para empezar tenemos el menú principal del juego; en él tras elegir jugar a un jugador, habrá tres modos de juegos principales: práctica, carrera suelta o modo campeonato, siendo todas en esencia lo mismo por lo que el modo campeonato vendría a ser el modo historia del juego en sí.

Sea cual sea el modo elegido aparecerá en pantalla el listado de los 10 aeroplanos entre los que podremos pilotar. Cada uno tiene a su propio piloto, pero en realidad todos tienen un manejo muy similar.
Como si de un programa de televisión se tratase, tenemos a una serie de personajes detallando los entresijos del circuito, con algo de trasfondo sobre él y una visión general sobre los tramos con sus rectas, curvas y posibles rutas que la carrera tiene, ideal para hacernos con una idea de cómo es el circuito antes de entrar a él.

Es hora de armar nuestro avión. Por un precio está a nuestro alcance un gran surtido de misiles distintos que nos ayudará a conseguir un mejor puesto en la carrera, aunque son muy limitados y sólo deberían usarse en el momento más adecuado.

Algunos de estos misiles dañarán seriamente el motor del rival al que alcancemos, otros su manejo, otros hacen un daño equilibrado a ambos y hay incluso minas que serán útiles cuando seamos nosotros los que vayamos en cabeza.
Además están los turbos que mejorarán la velocidad máxima que podemos alcanzar cuando estemos usando el turbo de nuestro avión. Finalmente el láser básico (arma ofensiva) también puede ser mejorado para que haga más daño o dure más.

Con todo listo, ya estamos preparados para la carrera. 3, 2, 1 y a correr. El pistoletazo de salida se inicia y pasamos a manejar nuestro aparato con los botones más sencillos que podemos encontrar: los cuatro botones de direcciones y uno más para acelerar; con esto y un par más de botones para intercambiar entre turbo/mísiles y disparar ya lo sabremos todo.

Aunque sea un avión la gravedad no le afecta, así que no tendremos ningún problema cuando desaceleremos debido a alguna curva cerrada u otros obstáculos en el camino. Lo único a tener en cuenta es que utiliza el control básico de los juegos de aviación, en donde presionar arriba hará que el avión baje y presionar abajo que suba.
Junto a nosotros hay 9 competidores más (excepto en el modo práctica) que buscan lo que nosotros: quedar primeros. Si no pudimos (o quisimos) comprar ningún misil, aún seguimos contando con un “blaster” básico. Su daño es muy bajo, pero se regenera sólo con el tiempo y, cada acierto sobre un rival, le frenará ligeramente para poder adelantarle.

Los circuitos están muy guiados. Ya sea porque volamos en el interior de una cordillera (sin poder salir por arriba) o atravesando túneles el espacio a recorrer es limitado. No chocar contra las paredes, techo o suelo va a ser primordial para no vernos adelantados por el resto de competidores (y a la vez evitar sus blásteres).

Si hemos tenido la mala fortuna de golpearnos contra algún obstáculo o recibir demasiados disparos (o algún que otro misil), el avión empezará a sufrir daños reflejados en dos barras de energía que se irán llenando. A medida que la barra del motor se vaya llenando la velocidad que nuestro aeroplano alcanza se va a ver reducida. Del mismo modo que la barra de dirección se llene provocará que la respuesta a los giros no sea tan fluida como antes.
En cuanto creemos que los daños nos están retrasando demasiado podemos entrar en los boxes, muy claramente señalados durante la carrera. Estos boxes es tan sólo un tubo que pasa rayos eléctricos en su interior, reparando muy rápidamente cualquier daño al motor o de dirección que hayamos sufridos así cómo recuperar el turbo al máximo.

Obviamente el camino a los boxes es siempre más largo (o más enrevesado) que la ruta normal, por lo que no conviene usarlo a menos que sea necesario. Los rivales también van a utilizarlo si les provocamos (nosotros o los demás rivales) daños suficientes, por lo que es otro método para adelantarlos.

Durante la carrera veremos algunos símbolos por el camino, siendo fácilmente reconocibles. Un círculo azul con el dibujo del motor reparará al completo cualquier daño que tuviéramos del mismo, habiendo otro símbolo para reparar la dirección. El símbolo negativo a evitar a toda costa viene de color rojo muy marcado. Este provocará que los controles se inviertan durante un periodo de tiempo; pudiéndonos hacer chocar contra algún muro (no explotaremos por un choque frontal, pero perderemos mucho tiempo por ello).
Al contrario de lo que pueda parecer, ir el primero tiene una gran ventaja, ya que ocasionalmente aparecerán drones volando por el circuito. Al dispararle con nuestro blaster soltará un objeto (ideal para recuperar el motor por los disparos del que va en segunda posición). Aún así hay que tener cuidado de que no aparezca la bonificación negativa y nos haga perder todo el progreso.

Tras varias vueltas la carrera termina. Si es el modo práctica o partida suelta y ganamos el circuito se desbloquea al jugar al siguiente. En el caso del modo competición cada participante gana una puntuación (y dinero) dependiendo de la posición en la que terminó. Se nos permitirá guardar la partida y avanzaremos automáticamente hacia la siguiente.

Aunque no ganemos (mala suerte o el avión que elegimos no parecía ser útil en ese circuito en concreto) no hay ningún problema, ya que la posición de los rivales va a ser bastante caótica, no encontrándonos casos de que X personaje en concreto gane la mayoría de los circuitos; así que con hacer un campeonato aceptable aún tenemos oportunidades de ganar la copa.
El juego no tiene mucho más de lo ya citado, pero aún hay una pequeña sorpresa, y es que cuando hayamos terminado el campeonato nos daremos cuenta que ha habido dos circuitos que no se jugaron. Esto ocurre porque hace falta poner el juego en nivel difícil para poder acceder al mismo, así que como poco ya nos veremos obligados a jugar el juego dos veces.

En cuanto a jugar con otra persona, la pantalla partida es una opción válida (también se puede a través de dos ordenadores a través de una red). En este caso el modo campeonato no existe, sino un modo “cara a cara” en el que sólo los dos jugadores humanos se encuentran presentes y el modo “partida singular” en el que habrá otros 8 competidores añadidos a la carrera.

La única diferencia con respecto a jugar en solitario es la cantidad inicial de dinero disponible para cada jugador, permitiendo comprar dos tipos de misiles distintos y un par de mejoras de turbo o nitro para una misma carrera.
En esencia, la fluidez tanto del movimiento como de los giros del juego hace que este sea una experiencia divertida. Las armas ayudan pero el mero hecho de tenerlas no garantiza una victoria. Los circuitos son muy claros y directos, por lo que no haber jugado antes no nos impedirá hacerlo bien. 

RESUMEN:

Juego: Slipstream 5000

Género: Conducción

Pros: Control y movimiento muy fluido. Un completo arsenal de misiles, turbos y mejoras del blaster a elegir. Aunque algunos caminos y túneles sean estrechos, no hay ningún problema para evitar chocar. Ir el primero, si bien te convierte en el blanco de tus perseguidores, también te ofrecen drones a los que disparar para reparar la nave o rellenar el turbo.  

Contras: Pese a la variedad de naves que hay, si la pantalla está en primera persona no se ve ninguna diferencia apreciable.

domingo, 13 de septiembre de 2015

LIBERATION DAY

El juego del que voy a hablar es antiguo, se llama Liberation Day, aunque en realidad el nombre completo sería “Fallen Haven 2: Liberation Day”. Es un juego de estrategia por turnos bastante simple de aprender a jugar pero que hará falta tener un poco de cabeza y usar una estrategia para no morir en el intento.
La imagen pertenece a mobygames.com
Nuestra primera opción es empezar una nueva campaña y elegir el nivel de dificultad de los muchos disponibles. La introducción nos cuenta que vamos a enfrentarnos a una facción enemiga llamada Shubblar, y que nuestra base principal está en peligro de ser atacada.

Así comienza el juego, con una primera defensa de nuestra base, la cual cuenta con el cuartel general y un par de torretas defensivas. Con la vista general del mapa y haciendo click en el cuadrado rojo se nos informarán del número de enemigos presentes y parpadearán en el mapa en su posición, así que estaremos frente a unos pocos enemigos que quieren invadirnos.

Es el momento de desplegar nuestro ejército. Con una cantidad de recursos limitado desplegaremos por un precio de 5 créditos a un soldado y así desplegar a tantos cómo créditos dispongamos, hasta gastarlos todos. Sólo podremos hacerlo en una zona indicada en azul, que será alrededor de nuestra base, así que incluso aunque no tengamos claro cuales son las reglas no importa, el juego va a ser muy clemente en esta primera batalla.

Una vez gastados todos los créditos (algo recomendable, ya que no hay beneficios por ahorrarnos nada y el juego nos dará el aviso que no los hemos gastado todos) le daremos a comenzar, empezando automáticamente el turno de nuestros enemigos que se me moverán camino a nuestra base pero que o no llegarán o alguno incluso morirá frente alguna de nuestras torretas.
La imagen pertenece a mobygames.com
Ahora que es nuestro turno, es hora de acabar con esta pequeña avanzadilla. Primero haremos click en algún soldado que esté lo más cerca posible del enemigo, entonces al seleccionar con el ratón al enemigo aparecerá una imagen de un semicírculo con una flecha, que indica que le podemos disparar pero que nuestro soldado se debe mover para ellos.

Con un par de clicks en el enemigo nuestro soldado avanzará hasta una posición que entre dentro del rango de su ataque y le disparará, pudiendo fallar o acertar el disparo. En el caso de seguir con vida podemos usar a otro soldado y luego a otro más hasta que lo eliminemos o que no podamos atacar ni movernos (o no queramos); entonces es cuando pulsamos el botón de terminar el turno y el enemigo volverá a hacer el suyo.

Una vez defendido de esta primera avanzadilla llegar el turno de construir la base. Tenemos una cantidad de créditos para construir un edificio llamado “Deploy MK” que sirve para ayudar a desplegar tropas en los otros escenarios. Con este edificio se desbloquearán algunos más, cómo por ejemplo las barracas y el centro de comandancia, entre otros.

También podemos emplear ese dinero en reforzar las defensas, ya sea añadir carreteras y caminos (que harán que nuestras tropas se muevan más rápidamente por ellas), torretas defensivas o incluso minas que si el enemigo las pisa explote. Puesto que esta primera campaña es fácil es preferible poner nuevos edificios y dejar defensas para un poco adelante.
La imagen pertenece a mobygames.com
Una vez terminado entramos en el modo de mapa de campaña, que nos muestra una isla (que ya salía en la presentación) en la que podemos elegir entre varios territorios para atacar. Tras seleccionar uno se nos dirá la historia que hay tras ese territorio, y usando el botón de inteligencia se nos facilitará más información, tal cómo el objetivo de la misma y algún consejo para abordarla.

Por ejemplo, en uno de esos territorios lo tendremos más fácil si llevamos vehículos con nosotros (el consejo nos dirá que lo hagamos), pero si no lo tenemos nadie nos quita de intentarlo igual y aún así superar la misión, pero puesto que hay otras opciones que podemos elegir primero siempre será mejor empezar por lo más sencillo.

Ya hemos elegido un territorio y le hemos dado a atacar. El objetivo de esta misión es destruir a un vehículo enemigo llamado “Beast Wagon”. Tiene una defensa alta y puede eliminar enemigos relativamente fácil, pero sólo hay uno de ellos y no será complicado cumplir la misión.

Al igual que en la misión defensiva, se nos dará una serie de créditos iniciales y un terreno en una o varias partes del escenario para desplegar a nuestras tropas. Esta vez, sin embargo, tendremos varios tipos de unidades (asumiendo que hayamos construido los tres edificios mencionados hace algunos párrafos): El granadero, el comando y el soldado de élite.
La imagen pertenece a mobygames.com
Cada uno tiene sus pros y sus contras, y será importante conocer algunos datos de ellos. Algo que aprenderemos jugando, y puesto que todos cuestan la misma cantidad de créditos para desplegar, nadie nos quita tener varios de cada y experimentar la utilidad de cada uno.

Así, el soldado de élite tiene mayor armadura, alcance  y puntos de acción. La armadura es la salud del soldado que irá bajando al recibir disparos. El alcance es la distancia a la que puede disparar y los puntos de acción es lo que determina el número de casillas que puede avanzar y/o el número de veces a disparar.

Si por ejemplo este soldado tiene 100 puntos de acción, significa que puede moverse 10 casillas en un mismo turno. Por otro lado, para disparar necesita 50, así que podemos movernos hasta 5 casillas y luego disparar una sola vez. Por supuesto, si no tiene que moverse podrá disparar dos veces consecutivas, pero luego no podrá moverse.

El granadero es más lento y tienes menos armadura, pero puede lanzar granadas que dañan enemigos en un área de 3x3, lo que significa que enemigos agrupados sufrirán grandes daños y podremos matar a varias unidades con un par de granadas. Además, estos pueden atacar por encima de otras unidades, edificios o muros sin ningún reparo (siempre que entren en su rango de ataque).
La imagen pertenece a mobygames.com
El comando no tiene demasiados puntos de acción y necesita estar muy cerca para poder atacar, pero tiene la habilidad de sigilo, que significa que si los enemigos tienen puntos de acción suficiente (Algo común, ya que el enemigo será más defensivo ahora) nos pueden disparar en cuanto entremos en su línea de alcance. Con el comando no lo harán, y además este posee un daño muy elevado. Si este comando consigue situarse a la distancia oportuna puede matar a enemigos de un solo disparo.

Con esto tenemos tres frentes: la gran movilidad y defensa del soldado de élite, el daño en área y ataque en parábola del granadero y la no represalia y daño brutal del comando. Cada uno tendrá su propio uso para muchos de estos niveles y dependiendo de la distribución de los enemigos y del terreno algunos serán más aprovechables que otros.

En nuestro turno moveremos a nuestros soldados y, cuando hayamos terminado, podemos pedir refuerzos antes de terminar el turno. Pedir refuerzos significa que desplegaremos más soldados para combatir, ya que ganaremos algunos créditos extras por turno. Sin embargo las unidades costarán más desplegarlas por cada turno que pase.

En el turno de los aliens estos buscarán atacarnos, pero ese “Beast Wagon” objetivo apenas se moverá. Atacarlo será difícil ya que al acercarnos en su rango de ataque nos matará, pero por eso los comandos pueden matarlo o si no la posibilidad de lanzar granadas por encima de los muros del escenario sin miedo a las represalias.
La imagen pertenece a mobygames.com
Pero eso no es todo, este ejército ”Shubblar” también pedirá refuerzos. No lo hará en cada turno, pero no se limita a pedir según un dinero sino unos refuerzos preestablecidos para cada escenario. Normalmente aparecerán en alguna esquina o lateral del mapa, del lado de sus propias unidades, pero no siempre será así.

Pero ojo, y es que si miramos en el mapa principal seguramente hayamos visto que una bombilla parpadea. Esto es porque en este escenario en concreto hay un centro tecnológico que nos conviene capturar. Para capturarlo es muy fácil, basta con poner un soldado en cualquier casilla alrededor del edificio y pasará a nuestro control.

Fácil de decir, pero más difícil llevarlo a cabo, y es que a menudo tendremos que lidiar con enemigos a mayores que no nos estorbarían si simplemente cumpliéramos el objetivo principal. Y claro está, si el soldado que está al lado del edificio muere perderemos el control del edificio. Además, hay un límite de turnos en los niveles, así que dividir nuestra atención en dos objetivos distintos siempre complicará las cosas.

Aún así, conviene capturarlos todos los que podamos, ya que al superar la misión ganaremos una cantidad de puntos de investigación, que usaremos al terminar este nivel pues regresaremos al mapa de nuestra base, esta vez sin ser atacada por enemigos.
La imagen pertenece a mobygames.com
Usando el dinero que ganemos por superar el nivel (de nuevo, no importa si en la batalla usamos todos los créditos o no), construiremos algún edificio más, cómo por ejemplo el laboratorio de investigación. Con él construido ya podemos entrar en la opción de mejorar a nuestras unidades.

En ese menú bastará con pulsar en la unidad que queramos mejorar, revisar los datos de dicha unidad y saber que los que están en rojo son los que van a ser mejorados. Por una cantidad de puntos de investigación nuestro soldado aumentará al nivel 2 y si volvemos a mejorar al nivel 3 y así sucesivamente hasta llegar al nivel máximo permitido.

Esto nos va a ayudar muchísimo en los niveles. El soldado de élite puede conseguir una cantidad de puntos de acción muy elevado que le permitirá moverse varias casillas y aún así disparar 2 veces al enemigo. Lo mismo para el resto de unidades, mejorando su armadura (salud), sus puntos de acción, daño, cantidad de veces que puede disparar en un mismo turno...

Completado todas las acciones posibles: poner edificios y/o defensas, realizar mejoras a algunas unidades, etc... todo lo que nos queda es volver al mapa principal, elegir otro territorio y así continuamente hasta que alcancemos la capital de los Shubblar, con el objetivo de eliminar a todos los enemigos.
La imagen pertenece a mobygames.com
Según los niveles vayan progresando habrá mucha nueva tecnología: el ATV con una gran movilidad pero que no puede descubrir minas (pudiendo ser destruido fácilmente por ellas) ni avanzar por los árboles al igual que los soldados. Tanques ligeros que tienen fuerza y armadura mucho mayores que el ATV pero que su movilidad es mucho más reducida y no puede disparar tantas veces.

Cuando alguna batalla esté avanzada y nuestras unidades estén en pleno territorio enemigo; quizás pedir unos refuerzos de granaderos sea inútil, ya que llegarán tarde a la acción y el tiempo (turnos) nos está apremiando, pero para eso contamos con un  refuerzo especial, el ala delta.

Utilizando el menú de unidades automatizadas se nos dejará llamar a cuatro soldados para que se dirijan al punto que le indiquemos. Será más caro que los refuerzos terrestres, pero podemos soltarlos allá donde queramos y con sus puntos de acción al máximo, dándonos una oportunidad de eliminar a algún enemigo sin que pueda reaccionar.

El enemigo también lo usará, por lo que muchas veces cuando creamos que tenemos un nivel superado una docena de soldados siendo soltados desde varios zeppelines Shubblar en diversos puntos del mapa aparecerá, normalmente cerca de nuestras tropas y poniéndonos en un apuro.
La imagen pertenece a mobygames.com
Cuando hayamos conquistado la capital Shubblar entraremos en una nueva campaña con otros mapas y se nos irá presentando dos nuevas facciones: Los Shadamar y los Tauran. La tecnología de los primeros es muy extraña, con tropas que se teletransportan por el mapa (aunque usen puntos de acción para moverse ignoran agua árboles y edificios) o los Seekers, que se autodestruirán para hacernos grandes daños.

En cuanto a los Tauran, su tecnología deja casi obsoleta a la de los Shubblar y Shadamar, con tanques de gran calibre y artillería de largo alcance. Obviamente para cuando tengamos que lidiar con ellos nosotros contaremos con nuestras propias versiones de tanques pesados y artillería.

El objetivo de los niveles no va a cambiar mucho, pero siempre hay alguna sorpresa. Desde destruir a todas las unidades enemigas (incluyendo las que se generen a través de refuerzos), posicionar durante varios turnos una unidad en una zona indicada, destruir una serie de edificios en alguna ciudadela enemiga o escoltar algunas unidades de transporte por una zona infestada de enemigos.

Aunque al final del juego la tecnología más puntera dejará obsoleta a mucha de la anterior, siempre habrá algún hueco para usar ocasionalmente alguna de las antiguas, y la nueva tiene su variedad, ya que habrá que combinar la gran movilidad de algunas con la fuerza bruta de otras.
La imagen pertenece a mobygames.com
Cómo un pequeño aporte más, tenemos un modo escaramuza que comprende muchos de los mapas originales. En estos se nos ofrece una serie de puntos de mejora para usar previo a la batalla y simplemente cumplimos el mismo objetivo que en el mapa original aunque ahora podemos usar algunas unidades Shubblar, Shadamar o Tauran según el nivel.

Sin duda alguna el juego tiene muchísimas cosas que ofrecer, y ni siquiera las he dicho todas. Aunque no haya una gran variedad de objetivos el juego tiene muchísimas unidades (entre las nuestras y las enemigas hay suficiente variedad y estrategia), e incluso así el juego es bastante fácil de aprender a jugar, sin niveles imposibles aunque podamos tener serios problemas debido a la gran cantidad de unidades y el tamaño de los mapas en niveles avanzados.

RESUMEN:

Juego: Liberation Day

Género: Estrategia por turnos

Pros: Variedad de mapas, niveles y objetivos. Cumplir la misión resultará sencillo, pero conseguir mejoras tecnológicas para niveles posteriores es un desafío extra. No existe una unidad buena para todo, ya que necesitaremos a distintos tipos de soldados o vehículos para cubrir los distintos frentes. Incluso con la mayor de la tecnología, los soldados aún siguen manteniendo su utilidad. Defender la base le añade una esencia de peligro, y es que los niveles defensivos van a ser complicados.

miércoles, 12 de agosto de 2015

ANVIL OF DAWN

En esta ocasión voy a hablar de Anvil of Dawn, un juego antiguo de mazmorras en primera persona en donde los combates y los puzzles y las trampas estarán en cada esquina del juego.
La historia nos viene a comentar como un señor de la guerra (Warlord) está conquistando el mundo. Nadie está a salvo de esta amenaza y ya son muchos los que han caído bajo el increíble poder del señor de la guerra. En un desesperado intento por detenerle se han reunido a 5 héroes que buscará el modo de sobreponerse a esa invasión y encontrar un modo de detenerle.

Así pues, para empezar, tendremos para nuestra elección 5 personajes para elegir, cada uno con 4 atributos principales que estarán distribuidos según el personaje en cuestión: Fuerza, aguante, agilidad y poder. El hombre alto y fornido tendrá una gran fuerza y aguante, el hechicero poseerá más poder (usado para la magia) y el trasgo será el personaje equilibrado con los mismos puntos para los 4 atributos.

Incluso así podemos crear un personaje personalizado, aunque emplearemos a uno de los 5 pero hacer que el mago tenga mucha fuerza en lugar de mucho poder mágico. Sin embargo habrá unos mínimos, y es que si decidimos personalizar al hechicero nunca le podremos otorgar menos de 5 puntos mágicos (aunque si podemos darle el máximo de fuerza).
Una vez hecho todo empezará el juego, nos despertaremos en nuestra cama pero sentiremos que nos hemos quedado dormido cuando se suponía que debíamos estar junto a otros hombres. Ya con el control del personaje es muy importante conocer las pantallas más importantes para saber manejarnos en condiciones.

La vista es en primera persona, así que veremos algunas paredes y, girando y moviéndonos, veremos el resto de nuestro dormitorio, cosas cómo un baúl, una lámpara y una puerta que está completamente cerrada. Arriba a la derecha estará el retrato de nuestro personaje y dos barras indicadoras que se refieren a la salud y maná. Abajo a la derecha está el minimapa, que se irá dibujando según veamos cosas.

Usando los botones de dirección (o el ratón) y colocando al personaje en el baúl le haremos click para abrirlo y así conseguir el contenido del mismo, siendo una poción de salud. Con el botón derecho del ratón se enviará automáticamente al inventario, pero si queremos colocarlo nosotros mismos podemos hacerlo pulsando con el ratón en nuestro retrato o con la tecla “C” del teclado abriremos el mismo. Pulsaremos una vez más en el cofre, ya que contiene una planta mágica que repondrá algo de nuestro maná. Conviene hacer click en el cofre hasta que el personaje nos diga que está vacío, ya que nunca sabremos qué o cuantos objetos contiene.
Es hora de comenzar la aventura, y para ello tendremos la introducción a lo que serán los futuros puzzles: Abrir la puerta. Obviamente la habitación es pequeña y poco tardaremos en encontrar la palanca que la abre, pero eso significa que luego tendremos que buscarlas por nosotros mismos en futuros escenarios.

Caminando por el castillo nos toparemos con un mago que nos enseñará 2 hechizos mágicos: Uno es el de curación, siendo común en todas las partidas. El segundo dependerá de nuestra elección, decidiendo entre las disciplinas de fuego, agua, viento, tierra y rayo. Según la elegida nos ofrecerán un hechizo de esa disciplina.

Siguiendo la única ruta del juego llegaremos al sótano en donde se encuentra el herrero, forzándonos a una nueva elección, esta vez en el tipo de arma, según sea un arma cortante cómo la espada, de golpear cómo un hacha, de empalar cómo una lanza o de lanzar cómo una cuchilla.
Para seguir debemos presionar un pequeño botón que quizás no veamos a simple vista. Al pulsarlo la puerta se abrirá y pronto seremos transportados por otro mago a una zona alejada del castillo, en pleno corazón de la tierra devastada por el señor de la guerra.

Una nueva mazmorra con enemigos nos aguarda, y para combatirlos nos situaremos en alguna posición adyacente al monstruo en cuestión y pulsaremos con el ratón encima del enemigo (o presionamos la tecla “L”), con ello veremos una animación del arma que llevemos en ese momento y, con suerte, al enemigo quejarse.

Tras algunos golpes el enemigo morirá, quedando sólo los restos del mismo y, con suerte, alguna poción o alguna llave blanca que usaremos más tarde. Entonces registraremos la mazmorra hasta encontrar cofres que contentan objetos, enemigos contra los que lucharemos y puzzles y palanca y compuertas que se abran con llaves o con lo citado anteriormente.

En el juego nunca aumentaremos de nivel al método tradicional. En su lugar al utilizar armas o alguno de nuestros hechizos ganaremos experiencia en esos campos. Cuando la barra de experiencia se llena apareciendo un indicador de que la hemos llenado (empezará a llenarse una nueva automáticamente). Si conseguimos salir de la mazmorra se nos permitirá aumentar 1 punto el atributo para los distintos tipos de armas, así si aumentamos 1 punto en “empalar” manejaremos un poco mejor este tipo de armas en concreto.
Con la magia sucede lo mismo, utilizando los hechizos en varias ocasiones podremos mejorar la fuerza, eficacia y la velocidad de invocación de dicho hechizo en un punto al salir de la mazmorra. Sin embargo hay más tipos de magia que los que nos enseñaron inicialmente, y es que hay algunos hechizos que no pertenecen a los 5 ya citados y que aprenderemos por nuestra cuenta.

La cantidad de objetos en el juego es realmente muy grande; desde objetos únicos y especiales que tienen un único uso (y luego no sirven para nada pero que podemos llevar en el inventario de todos modos), objetos comunes de uso simple, u objetos clave que sirven para hacer algo en particular en alguna mazmorra en particular en algún punto en particular.

Esto se complicará al combinarse con la gran cantidad de trampas y resortes que hay en las mazmorras. Desde pinchos, trampas mágicas, rocas gigantes... todo diseñado para golpearnos a traición y hacernos perder nuestra salud rápidamente, sumado a que pulsamos un botón antes de tiempo o que debemos dejar un peso contundente encima y no lo sabíamos el juego nos obligará a movernos continuamente de un lado para otro explorando y tropezando con algunas trampas otra vez.
En algunos momentos nos encontraremos con algún que otro NPC; aunque la mayoría de ellos son simples supervivientes que a duras penas sobrevivieron a la invasión del señor de la guerra. Algunos nos dirán consejos de cómo afrontar la mazmorra en la que estamos, otros nos pedirán ayuda, ofreciéndonos algo a cambio si cumplimos.

El número de mazmorras en el juego es elevado también; cuando superemos alguna daremos al exterior, que se verá de un modo muy diferente al que se muestra el interior. Aquí nos desplazaremos por algún camino aunque no siempre está muy claro por donde se puede ir o no. Además el mapa, siendo genérico en este caso, no nos informa de nuestra situación y no nos queda más remedio que encontrarnos nosotros mismos.

Los objetos que recogeremos van a llenar nuestro inventario a la mínima que nos descuidemos. Si bien el inventario no forma cuadrículas y, por lo tanto, podemos poner los objetos que queramos en la posición que queramos ¡incluso unos encima de otros!; pero tarde o temprano nos encontraremos con serios problemas para usar una llave si no tenemos un mínimo de orden.
Ocasionalmente encontraremos bolsas o pequeños cofres que podemos llevar con nosotros. Al equiparlo en nuestra mano derecha/izquierda se abrirá un pequeño recuadro de inventario; podemos meter tantos objetos cómo queramos, para luego llevar ese saco en nuestro inventario general y así tener las cosas más organizadas porque si; en un principio no lo puede parecer, pero entre objetos necesarios y otros no tanto (pero que no sabemos que no son necesarios) acabaremos enterrando nuestro pobre inventario.

Y es que hay objetos que resultan muy útiles y que tienen un uso inmediato cómo las pociones, llaves u otros objetos que tienen el mismo efecto que un hechizo en concreto (pero sin gasto de maná). Otros objetos serán indispensables, y es que para derrotar al señor oscuro necesitaremos algunos objetos con nosotros que nunca podremos tirar.

Ahora bien, ciertos objetos tienen un uso en particular, pero nunca llegaremos a estar seguros del todo de si ese objeto ya utilizado conviene tirarlo o si al usar ese objeto con aquel NPC ahora se convierte en un objeto imprescindible o inútil... algo de lo que no estaremos nunca seguros del todo.
Hay que añadir que existen algunos lugares que puede que no visitemos. Así por ejemplo existe alguna zona que no es necesario atravesar, sino que podemos ir por otra distinta y aún así poder continuar el juego sin problemas. Explorar el 100% no es absolutamente necesario, pero sí que lo es reunir los objetos que el juego nos pida, cosa que no siempre será sencilla.

Si bien el nivel de frustración puede ser elevado en múltiples ocasiones tales cómo trampas que aparecen de la nada y nos matan antes de que reaccionemos o enemigos que nos rodean impidiendo que podamos defendernos de todos ellos. Por estas razones (y muchas más) estamos frente a uno de esos juegos en los que guardaremos a menudo y cargaremos también a menudo.

Una curiosidad final es que en este juego no elegimos un personaje que es el que realiza la misión de salvar los reinos, sino que los otros cuatro también van a intentar llevar a cabo esta gesta titánica, pudiendo encontrar a alguno de ellos en nuestra aventura... aunque no en las mejores condiciones.

RESUMEN:

Juego: Anvil of Dawn

Género: RPG en primera persona.

Pros: Cinco personajes a elegir los cuales podemos personalizar sus atributos iniciales a nuestro gusto. Un inventario que no forma ningún tipo de cuadrícula, pudiendo llevar en él tantos objetos cómo deseemos y colocados del modo que deseemos. Bolsas y cofres con un inventario adicional, para un mejor orden de las cosas. Combinación entre monstruos, puzzles, pequeñas misiones y trampas que entorpecerán nuestro camino. Varios finales, con algunos escenarios que no resultan necesarios visitar para completar el juego. Añadir notas personales en el mapa donde queramos.

Contras: Es un juego para cargar y guardar la partida continuamente, ya que algún enemigo de sorpresa o trampas a mala idea nos destruirán sin remedio. Necesitamos cambiar continuamente el uso de teclado y ratón, ya que para según que casos necesitaremos la precisión del ratón o la rapidez del teclado.

martes, 16 de junio de 2015

FIRE FIGHT

El juego que voy a tratar a continuación se llama Fire Fight, un juego en el que controlaremos a una nave desde una vista isométrica y destruiremos a múltiples naves enemigas en enfrentamientos rápidos y frenéticos.
La imagen pertenece a squakenet.com
Todo comienza con nuestra nave en alguna plataforma de despegue. Por pantalla nos dirán las órdenes, así que una vez escuchadas levantaremos el vuelo y tomaremos el control de nuestra nave, siendo los controles los justos para poder avanzar, retroceder, girar, movernos lateralmente y disparar.

El escenario parece una jungla pero con claros síntomas de civilización en ciertas zonas. Lo primero que se ve es una serie de cuadrados alrededor de nuestra nave, que servirán para indicar de los peligros que se acerquen, también habrá una flecha que indicará la dirección que debemos tomar para cumplir el siguiente objetivo.
A medida que nos acercamos al objetivo que indica la flecha algunos de los cuadrados se irán poniendo más brillantes. Cuanto más intenso sea el brillo más cerca habrá un enemigo en la dirección que indique el cuadrado, así que debemos estar preparados para la batalla.

En cuanto los enemigos estén cerca atacarán, disparando con sus ametralladoras y nosotros haremos lo mismo, pero con cuidado ya que solo disponemos de 60 balas iniciales. Destruir a estos enemigos nos proporcionará munición extra, suficiente para destruir el objetivo en cuestión cuya salud estará indicada en la pantalla.

De camino al segundo objetivo nos toparemos con otro tipo de nave enemiga. Esta tiene un disparo más fácil de esquivar pero que ocasiona un daño mayor, además de tener mayor resistencia. Si lo destruimos conseguiremos algo de munición para nuestro arma de plasma, que podemos elegir pulsando la tecla “3”.
Y es que hay un total de 6 armas distintas, cada una con un uso en concreto y sus pros y sus contras. Por ejemplo los misiles son muy fuertes y no fallarán al enemigo, pero no contaremos con demasiados durante el juego, mientras que el arma de plasma es muy abundante pero los proyectiles son más lentos (aunque más fuertes) que la ametralladora, ideal para edificios pero no así para enemigos rápidos.

Cada tipo de nave enemiga soltará munición dependiendo del arma que usen, a excepción de una nave especial que no dispara, sino que carga contra nosotros. Esta soltará un “+” que recuperará parte de nuestra salud perdida. En otras ocasiones destruyendo edificios que haya en el escenario (sean objetivos primarios o no) podemos conseguir munición o salud extra para las distintas armas.
Por otro lado está la presencia de jefes. A diferencia de juegos convencionales estos jefes no están al final de los niveles (alguna vez si), pero no se presentan cómo si fuera un jefe final sino más bien una nave de grandes dimensiones. Su salud y su forma de atacar será mucho mayor que la del resto de las naves pequeñas.

No todo van a ser naves enemigas, ya que ocasionalmente habrá torretas que nos intentarán destruir y que no aparecerán en el radar de nuestra nave. Estas disparan ráfagas de balas contra nosotros o misiles guiados, fáciles de esquivar pero mortales. A sumar ciertas minas que son atraídas por nosotros y que explotan con la cercanía o al dispararles, pudiendo destruirnos si vamos un poco deprisa y no las vemos a tiempo.
Si exploramos ciertas zonas nos toparemos con áreas ocultas. El juego nos hará ver que así es y seguramente encontremos munición, salud o algún objeto extra; ya sea poder recuperar la salud o aumentar la defensa de nuestra nave durante un periodo de tiempo. Esto nos ayudará durante lo que dure el nivel.

Los niveles en si tienen distintas misiones, tales cómo eliminar a todas las naves enemigas de los distintos sectores, destruir todos los edificios que nos han pedido, o incluso recoger cierto número de objetos que aparecen en diversos lugares del escenario. Salvo contadas ocasiones la flecha aparecerá indicándonos donde se encuentra lo siguiente a realizar.
Sin duda alguna estamos ante un juego interesante. Si bien los 18 niveles no son especialmente largos, perder toda la salud nos hará repetir el nivel entero. Además las minas y otros jefes pueden matarnos si no vamos con cuidado. En el caso de haber completado el juego y querer más podemos entrar en las opciones que hay fuera del juego para jugar en el modo desafío, en donde hay más enemigos y hacen más daño.

RESUMEN:

Juego: Fire Fight

Género: Naves de vista isométrica.

Pros: Variedad en los niveles y enemigos. Hace falta habilidad para esquivar a los enemigos y paciencia para no morir en trampas o descubrir armas ocultas. Los objetivos variarán entre los niveles, aunque los de destruir enemigos y edificios van a ser los más comunes. Combates de poca duración pero frenéticos, y niveles que no son demasiado largos pero que un error puede ser letal.

lunes, 4 de mayo de 2015

SPEED DEMONS

Es hora de encender motores, ya que los demonios de la velocidad están en la parilla de salida. Así es Speed Demons, un juego de conducción de vista aérea con un objetivo muy simple: ganar la carrera.
Nuestro primer paso será meternos en las opciones, ya que ahí vamos a definir algunos puntos importantes del juego, tales como seleccionar el nivel de dificultad así como la velocidad que tendrán los vehículos, pudiendo elegir entre una velocidad más lenta o una velocidad endiablada que nos cueste más tener mantener el control del coche.

Más importante es la elección de nuestro coche, color y nombre; a elegir tres coches distintos aunque no parecen tener una gran diferencia entre ellos. Un total de 6 colores a elegir, aunque no puede haber dos pilotos con el mismo coche y color (pero si con distinto coche y mismo color) y el nombre, pudiendo poner el nuestro o modificar el de los rivales si así lo queremos.

De vuelta al menú principal iremos directamente a elegir la liga, con una buena cantidad de ellas a elegir, aunque en esencia cada liga tiene una cantidad de circuitos con sus especificaciones, pero no existe una historia o algún requisito para jugarlas en orden. Así que nos basta para elegir alguna de ellas y darle a comenzar.
El primer paso es la tienda. Empezamos con 100.000 dólares que podemos emplear en comprar más impulsos de nitro (empezando con 10), una mejora de neumáticos, suspensión, motor o incluso un soborno y nos den 1 punto en la clasificación. Una vez terminado ya estaremos en el circuito, con el semáforo en rojo y listo para comenzar.

Los controles son bastante sencillos, aunque dependerán de si en las opciones de piloto hemos elegido jugar con el “teclado 1, teclado 2, cursores, ratón”... En esencia a duras penas tenemos un botón para acelerar, otro para frenar, girar a los laterales y el botón de usar del nitroso, para recibir un impulso en nuestro coche.

El objetivo es bastante simple, bastará con recorrer el circuito que nos han puesto que no será demasiado largo (y con algunas flechas indicadoras para saber bien por donde hay que ir) y dar las vueltas que el juego nos pida dar. Completadas todas ellas los 3 primeros participantes ganarán una cantidad de puntos y dinero; además, aquel que haya hecho la vuelta rápida ganará un punto extra y algo de dinero extra también.
El número de circuitos se antoja un poco corto, tan solo hay 8 de ellos, y aunque es posible jugarlos en ambas direcciones, algunos de ellos no se sienten tan distintos, así que en cuanto hayamos jugado las 3 primeras ligas del juego ya los habremos vistos (y contando que la última liga tiene 30 carreras, vamos a repetir circuitos continuamente).

Por otro lado habrá inclemencias del tiempo, ya sea con nieve o lluvia o, lo que es peor, debiendo participar de noche. En este caso los participantes tendrán un poco de luz en los faros a modo de iluminación. En cualquier caso solo algunos de los circuitos serán más difíciles de ver, mientras que otros solo son una ligera molestia nada remarcable.

Además, un personaje que aparece de la nada en la esquina de la pantalla, emitiendo un alarido para irse por donde ha venido mientras se leen algunos mensajes cómo “¡Come polvo!” seguido del nombre del que “lo ha dicho” y una respuesta del otro participante que se “comió el polvo”. Normalmente estos mensajes aparecen al contactar con los rivales.
Aún hay un último tipo de prueba que es la contrarreloj: En este modo especial (que podemos encontrar en algunas ligas) no correremos los participantes a la vez, sino que empezaremos nosotros y haremos el circuito sin ningún tipo de rival por el camino que nos empuje o nos aparte.
Tras completar el número de vueltas (normalmente serán a muy pocas vueltas) le tocará al siguiente jugador y, puesto que ver dar vueltas a todos los restantes se puede sentir aburrido, el juego nos permite pulsar una tecla para saltarnos la carrera de ese rival manejado por la IA y en vez de eso hace una simulación.

Al igual que en el modo normal, el que haga el mejor tiempo gana más puntos y el que haga la vuelta más rápida 1 punto y dinero extra. Desgraciadamente es un modo injusto puesto que algunos obstáculos cómo son los bidones (que al chocar varias veces contra ellos explotan, pero nos retrasan igualmente) estarán en el circuito, lo que significa que para cuando el vehículo número 6 vaya a correr, es seguro que la carretera esté limpia al haber chocado los 5 anteriores con los bidones hasta hacerlos explotar.

Por supuesto, después de cada carrera se nos permite hacer mejoras para que el coche se conduzca mejor. O en el caso de tenerlas todas empezar a comprar puntos a través de sobornos y ser capaz de lograr una puntuación desorbitada a través de este medio.
Los puntos más negativos vienen de mano de la carencia de un modo de copas o ligas más elaborado en el que los rivales puedan ser considerados rivales. Tan solo un jugador que ponga este juego por primera vez podrá encontrarse con algún problema para ganar los circuitos, ya que no se conoce los tramos y los rivales pueden empujar tu coche y empotrarlo contra algún muro.

Pero una vez que llevemos 15 o 20 minutos jugando sabremos controlar nuestros vehículos sin demasiados problemas y ganar tampoco será un problema, siendo generalmente más fácil cuando el número de vueltas son 10 o más, ya que no es raro doblar a los rivales y sin siquiera arriesgar o hacerlo perfecto.

Incluso jugando una liga de 10 carreras y sin hacer mejoras no vemos que los rivales parezcan alcanzarnos nunca; quedaremos primeros en casi todas ellas y por lo tanto el juego como tal no ofrece ningún desafío serio. Lo único que puede mejorar la experiencia es el poder jugar a 2 jugadores.
Jugando a pantalla partida los dos jugadores pueden compartir el mismo ordenador y teclado (o ratón) para jugar y tener sus piques, ya que es posible retirar al resto de rivales para así convertirlo en un uno contra uno o simplemente dejar a los rivales activos para que sean una molestia a evitar para los jugadores humanos.

Con todo el juego resulta divertido, al menos en un principio. Si bien hay diferencias con las distintas velocidades (sin duda es un poco más difícil controlar el coche cuando va rápido que cuando jugamos con la lenta) la dificultad del juego como tal no parece cambiar apenas, viendo como en nivel normal o difícil los tiempos que realizan la IA es similar. Sin duda alguna el jugar a 2 jugadores es lo que más va a fortalecer a este juego.
RESUMEN:

Juego: Speed Demons

Género: Conducción.

Pros: Un juego sencillo de jugar. Tres coches a elegir entre seis colores. Poder jugar a dos jugadores usando cursores o teclados, aunque no se puedan redefinir las teclas. Un demonio rojo que grita y hace salir textos si golpeamos o nos ponemos cerca de los otros corredores. El modo contrarreloj para añadir algo más de chicha al juego. Un editor para crear nuestras propias ligas, aunque se limite a seleccionar los circuitos, número de vueltas y las inclemencias del tiempo.

Contras: La dificultad del juego es bastante escasa, limitándose a los nuevos jugadores y solo durante las primeras carreras, ya que pronto conoceremos su manejo y los rivales, incluso a nivel difícil, no suponen un reto. Si bien hay 3 coches distintos, no parece haber una gran diferencia entre el manejo de uno u otro (aunque la haya ligeramente).

sábado, 18 de abril de 2015

ÓRDAGO

¡Envido!. ¡Envido más!. ¡ÓRDAGO!. Así es, voy a hablar de un juego de mus llamado “Órdago”. Un juego que no destaca por sus grandes animaciones y su banda sonora, pero sí por sus carismáticos personajes (que nunca pasan de moda) y el humor tan característico que nos va a acompañar.
Para empezar estaremos en una pantalla principal en la cual tenemos el torneo, un listado de todos los personajes y, en la parte inferior, un último nombre de color verde que representará al jugador. Esto es 100% modificable, aunque suele convenir dejar escrito “Nombre” al principio del relato y acto seguido escribir nuestro nombre para que quede puesto en el juego.

El resto de líneas podemos rellenarlas a gusto del consumidor, y escribir que somos el mayor portento del mus que nunca haya conocido o todas las paridas que queramos; a excepción del nombre nada más va a ser relevante, aunque bien podemos usarlo cómo contador para saber cuantas victorias o derrotas hemos acumulado.

Mirando a los distintos personajes podemos apreciar cómo en sus textos expresan su personalidad o su manera de jugar. Algunos como el marqués o el alcalde que usan influencias para ganar, mientras que el “tonto’l pueblo” que ganó un órdago con 3 pitos siete.
Si pulsamos el la tecla de “intro” en alguno de ellos jugaremos a 3 o 5 juegos (se puede elegir pulsando derecha/izquierda) una partida teniendo como compañero al personaje seleccionado y de rivales dos al azar, en una partida completa a 3/5 juego del clásico mús.

En el caso del modo torneo, jugaremos uno de los distintos torneos que el juego nos pondrá delante; así de forma aleatoria tenemos el torneo del Pedrisco, el torneo de la chica o el torneo de bolo, por ejemplo. Los nombres son meramente estéticos, dando la sensación de que cada día jugamos en un torneo distinto, pero el torneo como tal es siempre el mismo método.

Al pulsar se nos elegirá un personaje de forma aleatoria para ser nuestro compañero y el resto de personajes emparejados entre si. Habrá que vencer a nuestros rivales para clasificarnos para la final; y ahí derrotando a los otros finalistas para ganar el torneo. No hay nada que indique en cuantos torneos hemos participado o ganado, pero puesto que el punto es más el hecho de jugar eso no importa.
El juego en si se rige por las reglas del mus. Así que empezando desde el principio lo primero que vemos por pantalla es un cartel que dice “mus corrido y sin señas”; que quiere decir que no se puede hacer señas a nuestro compañero para indicarle las cartas que tenemos. Esto si podremos hacerlo en partidas posteriores.

Para empezar se reparten 4 cartas a cada jugador. Entonces entramos en un momento inicial en la que los jugadores deciden si quieren mus o no. Si los 4 jugadores quieren mus entonces cada uno decide con cuales cartas se quedan y cuales descartan para robar tantas como se deshicieron. Si uno de los jugadores no quiere mus ninguno podrá cambiar las cartas. Es posible pedir mus continuamente, y sólo se detiene cuando uno “corta el mus” (que no quiere que haya más cambios de cartas).

Entonces llega las distintas fases, siendo la primera la de la “Grande”: Por orden (dependiendo de quien repartió las cartas en la partida) se decide si se decide “envidar” (apostar 2 puntos) o pasar. En el caso de envidar un jugador y los 2 rivales pasar ese jugador gana un punto, y en el caso de “verlo” esos 2 puntos quedan en modo “espera”, ya que no se sumarán hasta el final de la partida.
Es posible envidar aún más (añadiendo más puntos de apuesta) o el órdago, que sería un todo o nada (ganar o perder la partida automáticamente). Si los 4 jugadores pasan habrá 1 punto que se queda en modo espera hasta el final de la partida.

Para esta fase lo más importante es tener reyes o treses (sin importar el palo), lo que significa que si hemos apostado y al final se descubre que tenemos 3 reyes/treses y el rival sólo 2 nosotros ganaríamos la apuesta para la fase de la “Grande”.

La segunda fase es la de la “Chica”. El proceso es el mismo solo que ahora se compararía las cartas más pequeñas, esto es, ases y doses, valiendo ambos lo mismo. En el caso de que ambos jugadores tengan el mismo número de ases/doses, se compararían la siguiente carta más baja (esto es lo mismo con la “Grande” pero con la carta más alta).
La tercera fase es la de “Pares”, en la que al estilo del poker se mira tener una pareja, un trío o una doble pareja (esto último es lo más valioso). Primero se compara quien tiene o no pareja, y luego se hace apuestas (si al menos 1 de cada equipo la tiene) para ver quien se llevaría esos puntos. Si solo 1 jugador o equipo tiene ganan automáticamente, y si ningún jugador tiene se salta la fase.

En este apartado no importa el valor de las cartas sino el de las parejas, teniendo ventaja según el orden de quien haya repartido las cartas. Además de los puntos apostados también se gana algunos puntos extras según el tipo de parejas que se tenga.

La cuarta y última fase se llama “Juego”, que consiste en tener 31 o más puntos. Las figuras (y los treses) cuentan como 10, así que para tener 31 justos es posible con un as, una sota, un tres y un rey (es posible tener 31 con otras combinaciones y valen igual).
El que tenga 31 o esté más cerca (por encima de 31) será el que gane las apuestas realizadas en esta fase (con excepción de 40 puntos, que prevalece sobre cualquier otra excepto 31). Si por algún casual ninguno llega a 31 puntos la fase se sigue jugando, comparando quien está más cerca de esa cantidad.

Cuando todas las fases concluyen se descubren las cartas y se comparan las apuestas realizadas en las 4 fases y se suman a la puntuación del equipo según quien tenga la carta más alta, baja, parejas, 31... El equipo que alcance 31 puntos será el ganador (o si alguien hizo un órdago y el rival lo ve).

Ahora ya solo nos queda seguir jugando, abandonar la partida o ver las estadísticas, en donde viene explicado las jugadas que hemos tenido (centrándose en la cantidad de reyes, ases, parejas...) el factor suerte basado en las cartas que hemos tenido, la mejor jugada que han hecho los jugadores, etc...
Por último existe la opción de “ver señas”, ya que ocasionalmente nuestro compañero nos hará señas relatando las cartas que tiene. De este modo guiñar un ojo indica que tiene 31 o sacar la lengua a un lateral que tiene 3 ases/doses (también llamados “pitos”). Esto nos ayudará a jugar en equipo; así por ejemplo nuestro compañero nos hace la mueca de tener “solomillo” (3 reyes y 1 as), pero aún así pedir mus, para que seamos nosotros los que “no queramos mus” y confundir a los rivales.

También es importante conocerlas ya que alguna vez a los rivales se les escapa alguna seña que veremos nosotros; cuando eso ocurre jugaremos con ventaja, ya que si sabemos que uno de ellos tiene “31”, ya sabemos que en la fase de “Juego” con nuestros 32 no podríamos ganar ninguna apuesta.

En esencia el juego no tiene más, pero puesto que es un juego realizado con pocas personas y con la gala de humor que hace (algunos comentarios cómo rivales burlándose de nosotros porque pasamos todas las apuestas) es un juego que merece la pena disfrutar y, por que no, ganar el torneo del Pedrisco: un sueño hecho realidad.

RESUMEN:

Juego: Órdago

Género: Cartas (Mus).

Pros: Personajes carismáticos que nunca pasan de moda. El juego es muy rápido de jugar. Un modo torneo para añadirle vidilla al juego. Poder crear nuestro propio perfil del personaje, escribiendo nuestras características (o inventárnoslas). Toques de humor con las descripciones de los distintos jugadores y algún que otro texto por pantalla (incluyendo ver como el rey de bastos mueve su ídem para nosotros).

Contras: Aunque viene indicado en el juego un contador de estadísticas para partidas realizadas, ganadas y perdidas de cada uno de los personajes, en realidad no funciona y no contará. Si ganamos un torneo la pantalla de celebración no se llegará a ver y se nos echará del juego.