Estas cartas están compuestos por criaturas y por hechizos: Las criaturas lucharán en el campo de batalla y los hechizos harán daño a los rivales o fortalecerá a nuestras criaturas. Es un juego de estrategia en el que tenemos que usar correctamente nuestras cartas y atender a las del rival para poder derrotarle.
Nuestro personaje contará con 5 elementos. 4 de ellos son idénticos para cualquier personaje, el 5º dependerá del tipo de mago con el que estemos jugando. Los 4 elementos básicos que todos los personajes tendrá son: Fuego, agua, tierra y aire.
El quinto elemento dependerá, así si somos un clérigo será “Santo”, si somos un nigromante será “Muerte”, también hay “Caos”, “Control”, “Mecánico”... (y con ello cambian las cartas pertenecientes a ese 5º tipo).
Cuando invocamos a una criatura, elegiremos una posición en el campo, dejando a esa criatura en dicha posición. En cuanto terminemos el turno siguiente (no el actual), esa criatura atacará y hará tantos puntos de daño a la criatura rival que esté justo enfrente, y en el caso de no haberla, hará daños al jugador rival.
Cada criatura posee una habilidad propia: Algunas concederán puntos de maná, otras nos curarán al ser jugadas, otras harán daño a todas las criaturas enemigas que estén en juego, otras podrán atacar el mismo turno de ser jugada, otras harán daño a todas las criaturas (enemigas o aliadas)...
En el primer turno, empezaremos con una cantidad de puntos de maná de cada uno de los 5 elementos, y 4 cartas para cada elemento. Podemos usar las cartas que queramos (siempre que tengamos maná para invocarlas), hasta llegando a tener la misma criatura seis veces o usar el mismo hechizos turnos seguidos. Solo se juega una carta por turno, y en cada turno ganaremos un punto de maná de cada uno de los 5 elementos.
El juego cuenta con varios modos de juego: En primer lugar un modo de duelo rápido, en el que nos enfrentamos a un rival según un nivel de dificultad predeterminado.
El modo campaña: jugaremos toda una campaña enfrentándonos a un número de enemigos a través de un mapa. Estos enemigos tendrán unos puntos de vida determinados (alguna vez tendrán más otras menos), alguna criatura ya invocada desde 0, o incluso que ambos empecemos con alguna criatura invocada desde el inicio del duelo, hasta enemigos que solo usan un tipo de maná para jugar (pero que ganan 4 de mana fuego por turno).
El último modo es jugar online, tanto dos jugadores en el mismo ordenador como a través de la red. Existe una liga online, en la cual podemos registrarnos gratuitamente, tan solo necesitamos un nombre y un correo y podremos jugar contra otros jugadores vía online.
Empezaremos siendo un personaje de nivel 1, podemos luchar contra otros jugadores que se acerquen a nuestro nivel (dos o tres niveles por encima o por debajo), si conseguimos ganar, aumentaremos de experiencia y con ello podemos ir subiendo de nivel. Si perdemos nos quitarán experiencia y podemos bajar de nivel.
Si un rival tiene un nivel muy alto podemos entrenar con él, no contará en la estadística pero podemos aprender algunas jugadas contra jugadores expertos (si tienen nivel alto es que han ganado muchas partidas).
RESUMEN:
Juego: Spectromancer.
Género: Juego de cartas.
Pros: La suerte no es un factor, ya que ambos jugadores tienen las cartas ya en mano y pueden usarlas según la conveniencia (el que mejor juega, gana). El modo campaña presenta duelos especiales, incluso usando algunas criaturas ya de inicio que tienen tanta defensa que resulta casi imposible destruirlas. Incluso en modo Trial podemos jugar a la liga online aunque solo sea con el clérigo.
Contras: Algunos rivales del modo campaña tienen criaturas que cambian su posición al azar, haciendo que en ocasiones la suerte sea un factor para ganar o perder la partida.
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