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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.

lunes, 24 de octubre de 2016

BADLAND

Para esta ocasión voy a hablar de un juego bastante sencillo pero a la par frustrante: no tanto cómo para tirar el mando contra alguna pared, pero sí lo suficiente para alterarte. El juego se llama Badland y esta es la versión para ps3.
Imagen extraída de gamespot.com
Los controles del juego son muy simples pero hay que aprenderlos, ya que en cuanto empecemos a jugar estaremos manejando a nuestro personaje directamente: los botones de dirección a izquierda y derecha más el botón X (aunque otras teclas, cómo R1, también sirven) para hacer que nuestra criatura se impulse con sus ¿alas?

Resulta difícil determinar que clase de criatura es, pero a simple vista tiene forma circular y un par de alas con las que impulsarse ganando altitud por cada vez que presionemos el botón. El objetivo del juego es alcanzar una tubería al final del nivel que nos absorberá, dando por finalizado el escenario en el que estuviéramos para pasar directamente al siguiente.
Imagen extraída de gamespot.com
Hacerlo no será tarea sencilla, y es que hay una gran cantidad de obstáculos que debemos sortear, y es que aunque en un principio sólo habrá muros o pequeñas columnas que bloquearán nuestro paso, siendo esto una molestia menor, pronto nos damos cuenta que la pantalla avanza automáticamente. Esto se traduce en que si nuestra criaturilla se pierde por el lado izquierdo de la pantalla muere y nos hará retroceder bien al principio del nivel o bien al último punto de control.

Pronto auténticos peligros nos acecharán, ya sean sierras que nos harán trizas con sólo rozarlas, minas que si bien no nos matarán nos empujarán, pudiendo ser hacia otros peligros o simplemente sacarnos fuera de la pantalla, matándonos en el proceso. Además, estalactitas puntiagudas, trozos de rocas que caen del techo y tuberías que lanzan cubos continuamente en nuestro camino son algunos de los muchos peligros que debemos abordar.
Imagen extraída de gamespot.com
Como ya mencioné, apenas pulsando “derecha”, “izquierda” y “X” sortearemos todos esos obstáculos uno a uno hasta alcanzar el final del nivel. Normalmente hay una gran cantidad de puntos de control, llegando a haber uno por cada “puzzle”, pero no siempre será así, y en ciertos puntos habrá una pequeña maratón en la que morir en cualquier zona nos hará empezarla.

No hay que dejarse engañar, y es que aunque los puntos de control estén a la vuelta de cada esquina, eso no dejará que habrá zonas en las que nos matarán 10-15 veces y, tras superar este trozo, toparnos con otro que requiera de otros 10-15 intentos y así continuamente.
Imagen extraída de gamespot.com
Para ayudarnos hay una serie de objetos que se pueden recolectar en los escenarios. Algunos de ellos son muy útiles y nos ayudarán. Otros nos perjudicarán y habrá muchos de ellos que estaremos obligados a cogerlos, bien porque realmente los necesitamos para progresar o bien porque no hay manera de evitarlos.

El primero es claramente positivo y es el clon. Al tocarlo otro como nosotros hecha a volar por la pantalla. Ambos serán controlados a la vez, haciendo que en zonas estrechas con sierras lo más normal que uno de ellos acabe hecho trizas. También está el multiplicador que tiene el mismo efecto pero creando muchos más clones. En ocasiones hará falta tener muchos clones para superar algún peligro en el que si o si deben morir algunos clones antes de que puedan pasar alguno de los otros (por ejemplo, una trampa que se activa cuando pasas, pero sólo una vez).
Imagen extraída de gamespot.com
Otros objetos lo conforman a pares, ya que uno reducirá el tamaño de nuestro animal (esto afecta también a los clones, si los tuviéramos) y otro con el efecto contrario: aumentar; estos dos son los más comunes durante todo el juego. Rodar en uno o en otro sentido, quedar pegado a las paredes (y su contrario), ralentizar la velocidad a la que se mueve la pantalla (y su contrario) y otros más que iremos descubriendo.

En cuanto al juego en si consta de un total de 100 niveles. Cada uno tiene su propia duración (descontando el morir continuamente en alguna parte hasta haberla superado), pero están divididos en cuatro grupos: Día 1, día 2 (cada uno de 40 niveles) y otros dos grupos cuyos escenarios son un poco más especiales o “el día del juicio”, que lo conforma los últimos 10 niveles del juego y conforman un desafío interesante.
Imagen extraída de gamespot.com
Aparte de todo lo ya mencionado, hay un modo multijugador para jugar hasta 4 personas en una misma pantalla. Todos avanzan por el mismo escenario y el objetivo consiste en no morir ni ser atrapado por la pantalla, pudiendo los jugadores molestarse mutuamente ya que aquel que sobreviva ganará un gran cantidad de puntos y el resto ganarán menos dependiendo del orden en el que murieron.

Los escenarios van a varias, pero no van a ser los originales sino otros nuevos. Alguno puede resultar un pequeño duelo a muerte en el que estamos encerrados en algún peligro que debemos sortear (sin que la pantalla avance) y otras veces serán niveles más normales. Se puede elegir la cantidad de niveles a jugar (unos pocos o muchos) y elegir rondas, por si alguno de ellos nos gusta mucho para poder jugarla múltiples veces sin tener que pasar por otros menús.
Imagen extraída de gamespot.com
Muchos de estos escenarios multijugador se desbloquean completando el juego normal, algo que puede ser complicado por la dificultad propia del modo de un jugador, pero aún así a poco que superemos el día 1 del juego ya desbloquearemos una buena cantidad de ellos.

RESUMEN:

Juego: Badland

Género: Puzzles

Pros: Sencillo y simple de jugar (3 botones en la mayoría de los casos), pero con una dificultad lo suficientemente relevante cómo para hacernos repetir algunos fragmentos multitud de veces. Aunque los niveles puedan parecerse entre si, cada uno suele tener algún tipo de temática más pronunciada; además algunos niveles nos ofrecen algo nuevo y único que no volveremos a ver más adelante en el juego. No hay pantallas de "game over" ni de cargas largas, por lo que no nos hace falta esperar nada para reintentar una y otra vez una zona que se nos atragante hasta superarla.