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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.
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viernes, 7 de octubre de 2011

DUNGEON KEEPER

Este blog ha sido bendecido con una reseña de Dungeon Keeper 2 (he utilizado una frase propia de uno de los bonus secretos que existía en ese juego). Pues bien, ahora hablaré del Dungeon Keeper 1, esto es, la precuela de aquel y que es un gran juego, con la misma dinámica que su 2º parte pero con unos cambios pertinentes que harán que cada jugador considere superior uno o el otro. Dungeon Keeper no posee los gráficos que su sucesor y las animaciones de movimiento y combate de los personajes es más tosco y menos fluido que en su segunda parte, pero no debemos quedarnos en lo visual sino en el juego en si, ya que estamos frente a un juego que realmente merece la pena.Empezar juego: aparecerá un escenario con tierras que debemos conquistar, con un banderín que indicará el territorio a atacar. Al darle empezará nuestro primer nivel del juego, que viene a ser el tutorial del juego. En él, recibiremos indicaciones de que y donde construir la cámara de tesoro, luego nos pedirá que excavemos una zona de oro para que nuestros duendes, por su cuenta, lo hagan.

Poco a poco, iremos recibiendo más instrucciones y nuevas salas, la guarida se hará posible y dirá que usemos la nueva zona excavada para construirla en esa posición. Acto seguido conquistaremos el pórtico situado en una posición cercana a nosotros, excavando la tierra para que los duendes la reclamen a nuestro control.

Las primeras criaturas empezarán a aparecer. La primera de ellas es la mosca, una unidad débil pero rápida, capaz de explorar lejos y rápido y avisar de incursiones enemigas en zonas neutrales. La segundad unidad que se una a nosotros es un escarabajo, con buena habilidad defensiva y que formará el grueso de nuestro ejército en este primer nivel. Un tercer recinto se hará posible para ser construido, que es el criadero, para que nuestras topas puedan comer si tienen hambre. Una vez hecho todo esto, recibiremos algún que otro aviso de nuevas habilidades mágicas como la de crear duende que podremos utilizar, pero tenemos que tener mucha precaución con estas, ya que, a diferencia de lo que ocurría en Dungeon Keeper 2, en este juego no existe “Maná”, así que nos costará oro usar la magia, y como este no es infinito debemos pensar dos veces antes de querer malgastarlo con ciertas magias.

Pronto llegará un aviso, una pequeña incursión de enemigos entrará en la tierra, algún que otro enano de los héroes empezará a excavar las zonas de tierra buscando nuestro reino y buscando alguna zona que no esté fortificada o algún resquicio por el que acceder a nuestra mazmorra. En DK1, los muros reforzados no pueden ser excavados por ningún otro jugador ni héroe, por lo que ni siquiera los héroes y sus enanos pueden entrar por cualquier sitio como si ocurría en DK2.

Con estos incordios eliminados, vendrá el señor de la tierra, un poderoso enemigo cuya fuerza y defensa no es rival para las moscas, y que puede vencer con holgura a cualquiera de nuestros escarabajos en un uno contra uno. Sin embargo, tus tropas juntas y atacándole simultáneamente hacen que este enemigo parezca incluso frágil.

Primer nivel superado, hay que añadir que el juego nos informa que el nivel ha sido superado pero que hasta que no pulsemos la barra espaciadora seguiremos en el nivel actual pudiendo permanecer hasta el infinito. De nuevo estamos en el mapa de la tierra, con el territorio que acabamos de conquistar hecho cenizas y destruido, es hora de elegir una nueva tierra y seguir extendiendo nuestra maldad.
Los siguientes niveles serán con un estilo similar, pero a diferencia del DK2, en este juego las batallas tienen más variación entre héroes y enemigos guardianes, centrándose más en las batallas contra estos guardianes que su secuela, aunque siguen existiendo niveles de héroes, los guardianes son enemigos a tener en cuenta.

Cuando empecemos un nivel, el juego nos dirá a que nos enfrentamos, y principalmente gozaremos de 5 salas iniciales y básicas con las que comenzaremos y jugaremos en prácticamente todo el juego y que son: La sala del tesoro para almacenar el oro, la guarida para que descansen nuestras criaturas, el criadero para que coman, la sala de entrenamiento para que se fortalezcan y la biblioteca para investigar conjuros y salas nuevas.

En este Dungeon Keeper, debemos empezar de cero en casi todos los niveles, es decir, que si tenemos ciertas salas y hechizos investigados en un nivel, al comenzar uno nuevo empezaremos de nuevo con lo más básico, y tendremos que investigar las salas y hechizos de nuevo. Claro está, no siempre lo tendremos todo, a veces algunos recintos están prohibidos y otros se nos conceden de forma gratuita sin tener que esperar, lo mismo ocurre para la magia.

En Dungeon Keeper el tamaño de algunos de los recintos se volverán enormes, y es que aunque empecemos con una guarida de 4x4 o 5x5 (tamaño más que aceptable para Dungeon Keeper 2), pronto nos daremos cuenta que el juego exigirá que la guarida sea mayor y, tras agrandarla, de nuevo se nos pide que debiera ser mayor. Al final, nos toparemos con una guarida de 8x8 para poder mantener a tantas tropas.La sala de entrenamiento es una sala indispensable, ya que es un gran medio para entrenar a nuestras tropas y, lo mismo que ocurre con la guarida, tal vez necesitemos una sala de gran tamaño para poder entrenar a todas a la vez, y puesto que en DK1 las criaturas pueden entrenar hasta el nivel 10 (el máximo), a lo largo de toda la partida lo estarán haciendo.

El coste de la salas es muy inferior a lo que cuesta en DK2, donde en su segunda parte la cámara de tesoro cuesta 200 por casilla, en este apenas son 50 por cada una, y lo mismo ocurre con el resto de las salas, es por eso que en DK2 algunas salas para un 3x3 hace falta grandes cantidades de dinero mientras que en este juego por el mismo precio la construyes de 5x5.

Sin embargo, no pensemos en que la acumulación de oro solucionará todos nuestros problemas. La cámara de entrenamiento es primordial para fortalecer a nuestras criaturas, pero en este juego resulta caro, ya que con cada nuevo nivel los siguientes piden más y más y más cantidades de oro, lo que significa que incluso con una cifra más que suficiente para mantenernos, si nuestra sala de entrenamiento es muy grande y tenemos criaturas de niveles altos, nuestro oro no durará más que unos pocos minutos.

Cada recinto atraerá a una criatura. La biblioteca atraerá a los hechiceros, la sala de entrenamiento al retoño demoníaco, la cámara de tortura a la dama, e incluso condiciones especiales como son que el hecho de poseer grandes cantidades de oro recolectado atraerá a los dragones, o usar la cámara de tortura para torturar a un enemigo y convertirlo en un fantasma.

Los niveles serán bastante comunes, empezaremos con grandes zonas a excavar y debemos poner criadero, guarida y, como mínimo, la biblioteca, ya que con ella aprenderemos todas las magias y las salas con las que fabricar nuevas salas para así tener nuevas y mejores tropas más poderosas que las básicas. Sin embargo, no siempre será así, algunos niveles especiales empezaremos con zonas ya excavadas o incluso una llanura enorme en la que no hay ni una sola zona de tierra, todo es zona sin reclamar, oro o zonas de lava.El agua y la lava son dos zonas que no se pueden reclamar, en el caso del agua todas las unidades pueden caminar por ellas, aunque lo harán más lentamente. En el caso de la lava, solo algunas tropas muy contadas serán inmunes a ese elemento pudiendo atravesarlo sin problemas. En cualquiera de los dos casos, el puente es la mejor opción para pasar por encima de ellos.

Algo importante en este juego son las trampas. La trampa de gas venenoso gaseará a cualquier enemigo que se ponga delante, pero en este juego estas trampas no pueden ser destruidas con fuerza bruta. Cuando un enemigo pase la activará, dañándolo (a menor nivel, más mortal es la trampa), la misma trampa se activará una cierta cantidad de veces, pasado ese tiempo, la trampa se desactivará y necesitaremos que los duendes vuelvan al taller a por otra y re-colocarla.

Cierto es que en Dungeon Keeper las puertas y trampas son gratuitas. Una vez que en un taller tengamos a criaturas trabajando (hay distintas criaturas que pueden hacerlo, aunque unas mejor que otras), pasará un tiempo y una puerta o una trampa será fabricada automáticamente. Bastará con decir donde queremos colocarla para que esté en la zona indicada (en el caso de las trampas, necesitamos que un duende la lleve), es por eso que no gastaremos nada de oro en las puertas ni trampas.

Eso es algo potencialmente peligroso y es que, a diferencia de en DK2, las trampas de relámpago son absolutamente mortales. Cualquier duende que las pise quedará chamuscado y muerto sin remedio, y si a eso le contamos que los duendes cuestan oro y que no se nos regalará ninguno si nos quedamos sin ello, eso da pie a que los cuidemos más que nunca, ya que si no tenemos duendes y se nos gastó el oro por nuestra sala de entrenamiento, ya no tendremos más opciones de excavar, extraer o hacer nada, tal vez perdiendo para siempre la partida.

Las criaturas no tienen miedo, siempre combaten hasta la muerte, con una excepción. En uno de los submenús tenemos un dibujo de la cabeza de una gallina, si lo activamos, las tropas escaparán cuando tengan poca salud, ya que en este juego si una unidad pierde su salud morirá irremediablemente, lo que significa que perderemos esa unidad para siempre.La prisión es un recinto muy útil, que sirve para encerrar a las criaturas enemigas para que se transformen en esqueletos o luego usarlos en la cámara de tortura. Sin embargo, construir una no la activará, hay otro submenú con el símbolo de una prisión y solo si lo activamos, los enemigos en lugar de morir quedarán moribundos, listos para que nuestros duendes lo lleven a dicha sala, pero con cuidado, ya que si pasa mucho tiempo, ese héroe recuperará la consciencia, y si bien seguirá con esa poca salud, el duende que estuviera cargando con él en ese instante será eliminado sin contemplaciones.

Otro de los detalles de este juego son las peleas internas. Hay criaturas que no se llevan para nada bien, y no me refiero a tener en nuestro ejército a héroes que por definición no están felices con criaturas malignas, sino a nuestras propias criaturas. Un claro ejemplo (y el primero que viviremos) será de dos enemigos naturales, la araña y la mosca: estos dos, perteneciendo ambos al mismo bando, si se encuentran por nuestra mazmorra en el mismo sitio (y no están haciendo alguna tarea como pueda ser entrenar) empezarán a combatir entre si, con una clara victoria de la araña sobre la mosca.

Además, el juego no dará avisos (en DK2, múltiples avisos se sucedían, pero era casi imposibles verlos pelear entre si), directamente se enzarzarán en una pelea y el juego entonces dará el aviso de que se están peleando entre si. La araña y la mosca, el Demonio de hiel y el esqueleto, hechiceros y vampiros... puede resultar difícil mantenerlos en orden, y esto dividirá nuestra atención, por lo que debemos estar encima de nuestras tropas más a menudo.

Una unidad especial, bien conocida por ser “la mascota” del juego, es el todopoderoso Segador Astado. En Dungeon Keeper 2 se llama Horny, un demonio inmortal invocado con magia que destruirá a cualquier enemigo que se ponga, y el cual basta una simple bofetada para largarlo de la mazmorra, hasta que nos vuelva a hacer falta.
Desgraciadamente para nosotros, en Dungeon Keeper El segador astado no es una criatura tan chollo, si bien sigue siendo superior a casi cualquier enemigo, pudiendo derrotar el solo a enemigos de mayor nivel que él (arqueros o magos, incluso enanos y guardias de varios niveles por encima) es, por otro lado, una criatura (una más, no es una especial) muy irascible. Solo se puede conseguir en el templo sacrificando una dama, un demonio de hiel y un troll, con ello aparecerá esta poderosa criatura.

A los pocos minutos de aparecer, el segador ya estará descontento, y es que el único medio de tener contento a esta criatura es la de combatir, pero siempre contra retos, ya que si le pones a luchar contra un enemigo inferior a él, eso le irritará aún más. Esta criatura es muy incontrolable, y basta muy poco para que empiece a atacar a todo lo que vea, sea aliado o enemigo, y contando que lo tendremos en nuestros dominios, nuestros duendes, arañas, damas, esqueletos... nadie está a salvo de la guadaña de este poderoso segador.

Los guardianes enemigos serán variados, en algunos niveles apenas serán un mero estorbo mientras que en otros su potencia para reclutar y entrenar criaturas lo convertirán en un poderoso desafío. Podemos encontrarnos en algunas batallas en las que nos enfrentamos a dos guardianes, pudiendo ser enemigos entre ellos o aliados luchando contra nosotros, y en donde debemos usar nuestras mejores estrategias para esta batalla en desventaja.

No nos olvidemos de los héroes, ellos no serán los únicos protagonistas, pero existen algunas misiones en las que no solo vengan por las famosas puertas de los héroes, sino que incluso contarán con su propia mazmorra, su corazón de la mazmorra, sus trampas, puertas, y legiones de tropas repartidas por toda ella.Incluso debemos usar el ingenio y la manipulación, y es debido a que en un nivel del juego, uno de los finales, no contamos con recursos ilimitados, ni siquiera con una mera sala de entrenamiento, así que todo lo que tenemos son puras criaturas de niveles bajos que no pueden enfrentarse ni al guardián rival ni tampoco al ejército de los héroes. Usando nuestras más oscuras artes, podemos excavar túneles de modo que los héroes se encuentren con el guardián enemigo, luchen entre ellos eliminándose criaturas mutuamente, para aprovechar las muy debilitadas fuerzas de esa batalla para hacernos con el control de la tierra.

Algo muy importante en este juego son los secretos. Unos bonus secretos que están en el mapa, entre ellos están la de resucitar una criatura que haya muerto previamente, incrementar el nivel de todas nuestras criaturas. Un gran secreto se llama "transferir criatura", que llevará a una de nuestras criaturas al siguiente nivel, algo útil para llevar a alguna poderosa criatura o bien de nivel alto para que nos apoye en nuestra próxima misión.

Sin duda alguna, este es un juego muy completo, aunque difícil de controlar, ya que el dinero no es tan extenso como pueda parecer en un primer instante, en donde tener a las criaturas controladas y evitar que se peleen entre ellas, cosa nada fácil y que nos obligará a estar pendiente de nuestras criaturas, de nuestros enemigos y de toda la tierra en general.


RESUMEN:

Juego: Dungeon Keeper

Género: Estrategia, simulación, RPG

Pros: Un juego innovador. Criaturas muy variadas, que no todas vienen con un recinto especial. Se intercalan niveles con héroes enemigos y guardianes, topándonos con más guardianes en este juego. Las misiones si bien en esencia se parecen mucho, las hay muy especiales y no siempre podemos construirlo todo o el enemigo es más rápido y por ello serán batallas más básicas (que no más fáciles).

Contras: En los niveles contra guardianes en ocasiones, por alguna razón, parece que nos estemos enfrentando a un segundo jugador que apenas sabe mirar y no jugar.

sábado, 27 de marzo de 2010

DUNGEON KEEPER 2

Es para mi un honor comentar acerca de un gran juego como es el Dungeon Keeper 2, para pc, un juego sin desperdicio que mezcla los géneros de estrategia, simulación y RPG.
La esencia de este grandioso juego reside en que, a diferencia de lo normal, nosotros somos los malos. Es decir, que manejaremos a criaturas malignas y acabaremos con la vida y torturaremos a los héroes para así extender el mal por todo el mundo subterráneo y conquistar todo el territorio para nosotros.

Lo primero que veremos al jugar el modo historia, es al narrador hablando sobre la misión, una visión sobre nuestro corazón de la mazmorra, un órgano que contiene nuestra esencia y que de perderlo ganaremos un buen game over. Del mismo modo tendremos una ligera visión del héroe enemigo o bien de algún guardían enemigo, en el cual el propio narrador nos presentará de que irá la cosa o el mismo héroe/guardían hable amenazantes.

Con las presentaciones hechas, en una vista a ojo de halcón, veremos nuestro corazón de la mazmorra, unos duendecillos pequeños y rápidos correteando por ahí, y una mano. La mano nos representa a nosotros, con ella controlaremos a golpe de click la mayoría de las acciones a realizar, tales como excavar, recoger criaturas u oro.
El primer nivel es un puro tutorial, el juego nos dirá que al hacer click en una zona de tierra nuestros duendes la excavarán, para así expandir nuestro territorio, y lo mismo sucede en las vetas de oro solo que están añadirán dinero a nuestras arcas para así poner los dos recintos principales: Guarida y Criadero.

Con algo de oro extraído, tierra excavada y en ella construyendo los dos recintos principales, luego restará reclamar un pórtico, que es un portal por el que las criaturas acceden a nuestra mazmorra. En este primer nivel solo serán trasgos, criaturas débiles y cobardes, pero baratas y suficientes para empezar a practicar con ellas.

Estas criaturas tienen sus propios estados de ánimo, moviendose y haciendo las cosas como les viene en gana, aunque siempre seguirá ciertos patrones. El primero es crearse una cama en la guarida, para dormir si lo necesitan o si tienen poca vida, y una vez hecho eso, empezarán a deambular por la zona de nuestro territorio, alternando entre guarida si tiene sueño y el criadero si tiene hambre.
Al poco nuestra mazmorra será expuesta a una amenaza, una pareja de enanos que aparecerán rompiendo parte de la tierra y que nuestros trasgos darán cuenta de ellos. Poco después, con el número de tropas suficientes, excavaremos hasta el héroe, siendo el primero el infame Lord Antonius, el cual empezará a avanzar por nuestros territorios y atacarnos el corazón de la mazmorra. Por nuestro lado, los trasgos que se encuentre por el camino empezarán a luchar, siempre y cuando crean que pueden ganar, ya que si el enemigo es superior a ellos lo más común es que el trasgo que esté luchando eche a correr, al menos hasta que se encuentre con algún compañero más.

Con nuestro primer héroe derrotado, reclamaremos la gema pórtico y accederemos al 2º nivel. En este 2º nivel se irán aumentando los recintos así como las criaturas, y los héroes enemigos se irán haciendo más fuertes y más numerosos. También iremos ganando nuevos hechizos, los cuales costarán maná (se regenera automáticamente) pero que podremos usar tanto para ayudar a nuestras tropas como para derrotar a las enemigas.

Con nuestra mano del mal no podremos controlar directamente a nuestras criaturas, estas cuando entren se moverán por libre, durmiendo, comiendo, entrenando… sin embargo, siempre podemos cogerlas con nuestra mano y soltaras en alguna zona de nuestro territorio, para así obligarles a hacer la tarea que queramos, como pueda ser el caso de las elfos tenebrosas, que por defecto tienden a ir a la sala de guardia para custodiar la zona. Desgraciadamente, al hacerlo permanecerán siempre al nivel 1, así que puede que nos convenga cogerlas y soltarlas en la sala de entrenamiento para que se fortalezcan y suban algún nivel.
Otra utilidad de la mano es para las batallas, ya que el enemigo suele ser más compacto, así que si tomamos con nuestra mano a nuestras criaturas y las soltamos cerca de donde están los enemigos, las tendremos todas juntas para luchar contra esa amenaza. Huelga decir que cuando soltamos a una criatura desde nuestra mano esta queda atontada unos segundos, así que soltarla encima justo de los enemigos supone un gran error.

Hay una buena cantidad de recintos disponibles, algunos de ellos son la biblioteca, para aprender nuevos hechizos o mejorar los ya conocidos. El taller, para fabricar trampas tales como la de clavos o bien construir puertas para bloquear el paso de los enemigos. O la cámara de tortura, para obligar a nuestros enemigos a decirnos secretos de sus territorios.

Cada recinto atraerá a un tipo de criatura (también dependerá de las preferencias de ese escenario), así, la biblioteca atraerá hechiceros, el taller trolls o demonios biliosos, y la cámara de torturas a la Dama, una mujer amante del sado-masoquismo. Según las misiones convendrán más un tipo de criaturas que otras, ya que tenemos un límite de criaturas que nuestros pórticos pueden atraer.
De entre los hechizos que podemos aprender, están en el de crear duende para tener más trabajadores, Sanar para curar a nuestros mercenarios, Ojo del mal para poder ver zonas que están aún sin descubrir, o el hechizo de posesión, el cual nos permitirá controlar en 1º persona a una criatura y ver a través de sus ojos (si es una luciérnaga tendremos vista hexagonal, por ejemplo).

Los hechizos cuestan maná, el cual se regenera automáticamente y cada vez en mayor número según el tamaño de nuestra mazmorra. Los duendes que tengamos a nuestras órdenes costarán maná, y las trampas y otros artefactos costarán maná por mantenerlos o activarlos, siendo este 2º recurso una novedad para Dungeon Keeper 2 que no ocurría con el primero.

El enemigo principal que acechará en gran parte de los niveles serán los héroes, liderados por un personaje denominado "El señor de la tierra" y con un nombre propio y reconocible (Lord Constantino, Lord Casco de Hierro, Lord Corazón Puro...). Por lo general este héroe estará rodeado de otros campeones que luchan a su causa, ya sean guardias, caballeros blancos, arqueros y otras clases de héroes humanos.
Pero no siempre el enemigo serán esos héroes, ya que hay otros guardianes, algunos más poderosos que otros, que tendrán una importante interferencia en según que territorios. El número y potencia de los guardianes dependerá de ellos mismos y de las exigencias del nivel, incluso llegando a combatir a varios en un mismo nivel por una misma tierra, por lo que las estrategias a seguir varían notablemente de luchar a un conjunto de héroes que a un guardían enemigo.

Los escenarios son bastante variados, aunque haya un objetivo común. El objetivo común consistirá en casi su totalidad en eliminar al señor de la tierra enemigo o en aniquiliar al guardián o guardianes enemigos que haya en el nivel, pero el modo de ejecución del nivel cambia notablemente.

Esto es debido a las limitaciones propias del nivel, y es que en algunas ocasiones tendremos grandísimas cantidades de tierras que podemos excavar para crear la mazmorra de nuestros sueños, pudiendo hacer recintos cuadrados, rectángulos, triángulares o como deseemos en la ingente cantidad de terreno que el juego nos facilita.

Como contrapartida, otros niveles serán mucho más reducidos o intransitables, como toparnos que un guardían rival intentó conquistar un reino y fracasó, en ese caso debemos conseguir sus ya abandonados recintos y hacerlos nuestros para triunfar donde él falló. En casos así podemos toparnos que por zonas de roca inexcavables así como zonas de agua o lava no podemos tener recintos de grandes tamaños, ni tan siquiera construirlos todos, por lo que será más que importante decidir cuales poner y cuales no.
En algunos casos ni siquiera contaremos con un pórtico nuestro, ni en todo el nivel y, sin embargo, tenemos grupos de héroes que erradicar y un enemigo guardían al que destruir. En estos casos el juego nos dotará de algunas criaturas gratuitas, y de algún modo de subir nuestro número, claro ejemplo es la aparición de esqueletos neutrales que, al contacto con algún jugador, (nosotros) se unirán a nuestra causa y, con ellos, ir eliminando enemigos para poder avanzar y fortalecernos.

Algo imprescindible es subir el nivel de nuestras criaturas, lo que conseguiremos en la sala de entrenamiento, pudiendo subir su nivel hasta el 4. En niveles más avanzados, contaremos con el foso de combate, un nuevo recinto que hará que nuestras propias criaturas combatan entre si para incrementar su experiencia hasta un nivel 8. Finalmente, todos pueden alcanzar el nivel 10 combatiendo en batallas reales (todas, incluso las de nivel 1 aumentarán en combates reales).

El nivel de la criatura significará la cantidad de salud, potencia y otros atributos que posea la criatura, por lo que un nivel 8 siempre será más fuerte que un nivel 6. Claro está, que debido a la diferencia de criaturas, una dama de nivel 6 si que puede derrotar a un trasgo de nivel 8. Eso si, incluso aunque alguna criatura, como pueda ser el hechicero tenga una escasa potencia de ataque, gracias a subir de nivel aprenderá nuevos ataques, como es un hechizo de sanar que protegerá a tus criaturas en la batalla, o bien el demonio bilioso conseguirá un pestilente ataque que dañará a los enemigos en un área cercana a él.
Recordemos que nuestros soldados son mercenarios, cada X tiempo será día de pago y cada unidad irá a nuestro tesoro para cobrar su parte del oro, que dependerá del tipo de criatura y del nivel de la misma. Las unidades más valiosas y de más nivel podrán pedir un gran sueldo por su trabajo, y es por ello que es necesario poseer dinero de sobra para estas ocasiones, ya que si no les pagas se molestarán mucho más rápido.

Existe una unidad especial, llamada Horny, un demonio con cuernos, una guadaña y mucha mala leche que no entra en los parámetros de lo que es una criatura normal, ya que a diferencia de las criaturas no vienen por el pórtico sino a través de maná. al invocarlo este se dedicará a atacar a todos los enemigos que alcance a encontrar. Pero hay que tener cierto cuidado, ya que él mismo nos alerta que si no hay enemigos, puede empezar a atacar a nuestras propias unidades, cosa nada recomendable debido al gran poder de esta criatura (que carece de nivel y es inmortal). Sin embargo, no hay demasiada preocupación, a diferencia de Dungeon Keeper 1, en este otro juego bastará una bofetada para expulsarlo.

Además, durante el juego, nos toparemos con algunos bonos secretos que estarán repartidos por el mapa y no siempre demasiado visibles. Estos vienen representados como unas cajas cuadradas y amarillas, que al usarlo (si así lo deseamos) ganaremos los beneficios que este nos ofreciera. Entre ellos tenemos un regalo de maná u oro, hacer que todo el mapa sea visible, alegrar a todas las criaturas o incluso aumentar el nivel en uno a todas las criaturas incluídas nuestros duendes.

Un gran punto del juego es la tortura y desesperación que podemos llevar a cabo a nuestros enemigos. Cuando un enemigo (sea de otro guardián o un héroe) haya caído en combate, nuestros duendes pueden llevar el cuerpo a la prisión.
Por un lado, podemos dejarlos morir de hambre ahí, lo cual renacerá como un esqueleto. Bien podemos con nuestra mano del mal colocarlos en la cámara de tortura, para que mediante la tortura sonsacarle información, que normalmente será alguna zona que pertenezca a su bando.
Y la tercera opción es meterlo en la cámara de torturas y sanarlo. En el caso de tener poca vida volver a sanarlo una y otra vez, de forma que su sufrimiento sea eterno, lo que hará que se cambie a nuestro bando.
La 3º opción no siempre será recomendable, ya que los héroes y las criaturas del mal por definición no se llevan bien, y si empiezan a sentirse molestos empezarán a no obedecer nuestras órdenes y, con el tiempo, estar tan molestos que solo piensen en abandonar nuestra mazmorra, cosa que no puede interesar si teníamos alguna criatura de un nivel superior.

Aparte del modo campaña del juego nos ofrece dos más. Uno de ellos denominado "mi mazmorra de mascotas" en la cual tenemos distintos mapas con el objetivo de conseguir ciertas puntuaciones, para ello excavaremos y construiremos los recintos, pero no estarán activos desde el principio, sino que cada X tiempo se desbloqueará uno.

Lo curioso es que controlamos absolutamente el juego, ya que veremos un conjunto de héroes en una franja los cuales podemos coger y hacer lo que queramos con ellos,:aumentar su nivel, reducirselo... soltarlos como sacrificio para nuestras tropas o lo que gustemos. También hay una opción que al pulsarla un ejército de héroes irá a por nuestras criaturas.

El segundo modo es el clásico escaramuza. El juego carece de demasiados niveles a elegir, pero si varios guardianes con distintas personalidades. Desde el "idiota" pasando por el "Mediocre" tenemos, además, un "paranoico" y un "psicótico" que hará que nuestra estancia sea incómoda.
Lo que sin duda hace de este juego un dechado de humor son las frases que el narrador dirá a lo largo de la partida. Muchas veces dirá información para notificarnos que necesitamos agrandar este o aquel recinto, o avisarnos que alguna criatura empieza a molestarse por alguna razón, pero además algunas frases tales como "tu mazmorra está llena de yogurt" o "Un duende hace una excelente imitación tuya, hasta mueve las orejas" nos producirán alguna risa al escucharle decir un texto así.

Como aporte final, debería decir que el botón derecho del ratón sirve para abofetear a una criatura, haciendola aumentar su velocidad de trabajo en un 10%, algo útil sobretodo con los duendes ya que estos regeneran su salud automáticamente.

RESUMEN:

Juego: Dungeon Keeper 2

Género: Estrategia, simulación, RPG.

Pros: Las criaturas tienen vida propia, tanto así que algunas son tan cobardes que escaparán a la mínima de cambio mientras que otras lucharán al máximo. Un gran surtido de criaturas, trampas, puertas y niveles. Encarcelar a los enemigos y torturarlos, así como poder matarlos. Poder abofetear a nuestras criaturas para que aumente en un 10% su eficacia (aunque eso le reste un poco de salud).

Contras: En algunas misiones los enemigos vendrán por unas puertas especiales, si destruimos dichas puertas, luego solo es cuestión de esperar y de entrenar mucho a las criaturas para ganar, ya que al no venir enemigos no podemos perder.